Probados para ser Aprobados
Ronald Ayala

Deuteronomio 8:2,5
“Recuerda que durante cuarenta años el Señor tu Dios te llevó por todo el camino del desierto, para humillarte y ponerte a prueba. Así llegaría a conocer lo que había en tu corazón y vería si cumplirías o no sus mandamientos. Reconoce en tu corazón que, así como un padre disciplina a su hijo, también el Señor tu Dios te disciplina a ti."
Éxodo 16:4
“Entonces el Señor dijo a Moisés: «Voy a hacer que llueva pan del cielo. El pueblo deberá salir todos los días a recoger su ración diaria. Voy a ponerlos a prueba, para ver si cumplen o no mis instrucciones.”
Oseas 2:14
“Por eso, ahora voy a seducirla, la llevaré al desierto y le hablaré con ternura.”
Oseas 2:15-16
“Allí le devolveré sus viñedos y convertiré el valle de Acor en una puerta de Esperanza. Allí responderá, como en los días de su juventud, como en el día en que salió de Egipto.
»En aquel día», afirma el Señor, «me llamarás “esposo mío” y no me llamarás más “mi señor”.”
Oseas 2:19-20
“Te haré mi esposa para siempre. Te haré mi esposa con derecho y justicia, en gran amor y compasión. Te haré mi esposa con fidelidad y entonces conocerás al Señor.”
Dios les bendiga, bienvenidos todos a la casa del Señor, gracias a Dios que estamos aquí, como estábamos cantando, gracias a la bondad del Señor, amén, a la fidelidad del Señor, porque Él ha sido bueno. ¿Cuántos pueden reconocer eso? ¿Cuántos pueden decir Dios ha sido bueno? ¿Verdad que sí? Este tiempo, es un tiempo especial para todos los que han estado en esta semana, saben que este es un tiempo especial que hemos estado celebrando la fiesta del Señor en un tiempo muy especial, ¿verdad? Sobre todo como hoy, ¿verdad? Reconociendo que Dios ha sido bueno en estas fiestas, estamos aprendiendo acerca de eso, de cómo Dios ha cuidado de nosotros, ¿verdad? Y en estos 40 días, ¿verdad? Que ya vamos casi finalizando los 40 días de oración, ¿verdad? Que tenemos, sabemos que son muy especiales, porque esos 40 días de oración, ¿verdad? Que el pueblo del Señor práctica, ¿verdad? Sabemos que es un tiempo de arrepentimiento, son 40 días donde el Señor llama a su pueblo al arrepentimiento, a acercarse a Él, a volverse a Él.
Sabemos que en La Biblia, hermanos, el número 40, ¿verdad?, está constantemente en la palabra de Dios y tiene un significado importante, ¿verdad? lo vemos en varias partes de La Biblia, siempre está llamando al arrepentimiento, como en esta semana, al inicio de esta semana, se tocó el shofar, como lo manda el Señor para despertar el corazón, además, esos 40 días en La Biblia también significan otras cosas aparte de arrepentimiento, también se asocia con la prueba, con el juicio, con la renovación, todo lo que usted vea con el número 40 en La Biblia se asocia con esas cosas, ya sea 40 años, 40 días, ¿verdad? Tiene ese tipo de significado, como por ejemplo, tenemos al pueblo de Israel que bajó por el desierto durante 40 años, tenemos no solo el pueblo de Israel, antes de que Israel anduviera vagando por 40 años en el desierto, Moisés, cuando Dios lo llamó, no cuando Dios lo llamó, cuando él escapó de Egipto, Dios lo tuvo 40 años también en el desierto, ¿cierto? Cuando Jesús fue bautizado por el Espíritu Santo, dice la palabra que el Espíritu Santo lo llevó al desierto por 40 días para ser probado, ¿verdad? Y tenemos pues así muchos ejemplos en cuanto a eso.
Y sabe, no es casualidad que la mayoría de todos estos acontecimientos que estamos viendo de pruebas o dificultades ocurran en el desierto, hayan ocurrido todos en el desierto, todos sabemos que cuando leemos La Biblia y leemos acerca de Israel y de estas historias, nos imaginamos obviamente el Medio Oriente, aquel lugar, ¿verdad? Donde hay desiertos alrededor y cuando se nos viene a la mente un desierto, ¿verdad? Nos imaginamos aquel lugar desolado, árido, seco, ¿verdad? Así es el desierto, eso es lo que podemos ver, solitario y muchas veces desafiante también, sabemos que en el desierto, ¿verdad? Los climas son extremos, así que es un lugar que probablemente no sea bonito andar uno solo sin conocer, cuando hablamos de desiertos, ¿qué simboliza para nosotros? ¿Qué es lo que simboliza eso para su vida y para la nuestra?
Porque La Biblia no está para sólo conocer historias, dice el Nuevo Testamento que nosotros tenemos que ver el ejemplo de Israel para aprender de ellos entonces, ¿qué simboliza el desierto para nosotros? La Biblia utiliza este ejemplo de desierto para referirse a temporadas difíciles, generalmente es lo que significa. ¿Y qué tipo de dificultades pueden ser? Bueno, las que todo mundo pasa, ya sea por la muerte de un ser querido, por una enfermedad, ya sea propia o una enfermedad grave de alguien cercano, por la pérdida del empleo, ¿verdad? se pierde el sustento, por una necesidad por estar en apuros económicos verdad, por el rechazo, por la escasez y por muchas otras cosas que puedan sucedernos, ahora, para quién es el desierto mi hermano? ¿Quién va a entrar en el desierto? ¿Quién puede entrar allí? ¿Será que solo los malos van al desierto? ¿Será que solo los que hacen lo malo delante de Dios pasan por ese desierto? No, el desierto es para todos, el desierto es para el pueblo de Dios, Dios mismo llevó a su pueblo al desierto, Él mismo lo llevó, ahora en el desierto hermano, uno puede estar con Dios o sin Dios, eso sí, de que vamos a ir al desierto vamos a ir, la cuestión es si vamos con Dios o si vamos sin Dios.
Un desierto sin Dios, puede ser causado por decisiones propias, por malas decisiones, por terquedad, por pecados ocultos, por falta de perdón, hipocresía, avaricia, muchas cosas, pero sabe por qué le digo esto? Porque hoy en día está muy de moda en las iglesias la palabra proceso, todo mundo está pasando un proceso y cuando dicen eso es porque han cambiado el término desierto y yo no digo que eso está malo, o sea, ¿está bien? ¿Verdad? Lo que simboliza el desierto en La Biblia para nosotros, ¿Verdad? En otros lugares le llaman un proceso, porque es cierto, es un proceso, pero lo que pasa es que ahora todo mundo está en proceso y todo lo que nos pasa le decimos que es proceso,pero lo cierto es que La Biblia nos enseña cuando es Dios que nos lleva al desierto o que nos mete en ese proceso y cuándo somos nosotros, ejemplos rápidos para diferenciarlos, para que entremos a lo que nos interesa, pero un ejemplo rápido de cuando las dificultades, cuando estamos pasando un desierto que es causado por nosotros mismos, ¿verdad? Hablamos de que una dificultad puede ser una enfermedad, ¿verdad? Que viene a nosotros, la situación está en que si yo no cuido este cuerpo y viene la enfermedad porque yo no cuido este cuerpo, entonces, tal vez no es Dios que nos está haciendo pasar un proceso, ¿verdad? Si yo me levanto a las 5 de la mañana a desayunar con Coca-Cola y con Raptor, después no puedo venir diciendo,Dios, que desierto el que me estás haciendo pasar, ¿verdad? No se puede,no es Dios, somos nosotros, son decisiones que nosotros hemos tomado.
Hoy en día en las iglesias todo se trata de dinero, ¿sabe por qué? Porque todo es de dinero, porque la gente quiere escuchar que Dios lo va a sacar de la deuda,que hay una activación financiera y esto y lo otro, porque todo el mundo está en deudas, porque nadie sabe sumar y restar, porque gastan más de lo que ganan y entonces dicen, ay Dios mío, y me están llamando los de Elektra, y me llaman los de Azteca, y me llaman los del Gallo Mas Gallo y me llaman los de este, y Dios, padre, que esté desierto, este proceso,pero voy ir el domingo a la iglesia a declarar que el diablo que se quebrante en el nombre de Jesús toda deuda, solo hay que sumar y restar, no puedo gastar más de lo que gano,eso no es un proceso, eso es un desierto porque usted se quiso meter allí, entendemos esa parte? ¿Verdad que si? Verdad que hay cosas que nosotros las provocamos en nuestra vida, hay dificultades que nosotros las buscamos en nuestra vida, no quiero decir con esto que la gente no asuma retos en su vida, pero es tan fácil como decir, yo gano 10 lempiras, gasto cinco en comida y gasto dos en transporte y gasto uno en otros gastos, me quedan dos para todo el mes, pero quiero comprarme algo y tengo que pagar cinco mensuales. ¿Me sobran cinco mensuales? ¿Verdad que no? ¿Qué tengo que hacer para pagar esos cinco mensuales? Dejar de comer y entonces cuando está apretando la tripa, Señor. ¿Verdad? Entendemos esa diferencia entonces, el pueblo de Dios tiene que pedirle sabiduría a Dios, de cómo moverse.
Luego, están las ocasiones donde Dios, a propósito, va a permitir cosas para su pueblo, pero todas las cosas que nos pasan o que Dios permite es con un propósito, amén, diga propósito. Dios tiene un propósito para usted y para mí al hacernos pasar, de otra forma, ¿verdad? Sólo produce cosas para la carne, pero cuando Dios nos mete en ese proceso, en ese desierto, produce para Dios y produce vida. Produce vida, produce vida, cuando estamos en las dificultades, el propósito de Dios es que el producto de eso sea vida, vida para nosotros, no es para muerte, no es para temor, no es para miedo, no es para perecer en el desierto, Dios no los llevó a morirse al desierto como decían ellos, Él los llevó para darles un lugar mejor, Él los llevó al desierto solo de pasada para darles una mejor vida, para darle vida en abundancia y ese es uno de los propósitos de Dios, pero quiero que rápidamente vayamos a la palabra para que miremos algunos de los propósitos por los que Dios lo agarra de la manito y le dice, vamos al desierto, vamos a dar un paseo al desierto. Deuteronomio capítulo 8 en el versículo 2, en la nueva versión internacional dice: “Recuerda que durante 40 años”, ¿Cuánto tiempo? 40 años, es el número de la prueba, del proceso, de la dificultad, “que durante 40 años el Señor tu Dios te llevó por todo el camino del desierto y te humilló y te puso a prueba para conocer lo que había en tu corazón y ver si cumplirías o no sus mandamientos.”
"Sólo produce cosas para la carne, pero cuando Dios nos mete en ese proceso, en ese desierto, produce para Dios y produce vida."
Entonces, Dios tenía un propósito para llevarlos al desierto, vemos que sí, Dios tiene un propósito. Ahora dice ahí, que Él lo puso a prueba para ver lo que había en su corazón. ¿Acaso Dios no conoce lo que hay en nuestro corazón? Dios, ¿Verdad que sí? Entonces ¿para qué Él lo hizo? Para que nosotros mismos supiéramos lo que hay en nuestro corazón para revelar el corazón a nosotros mismos, no a Él, porque cuando pasa algo Él no se asusta,Él ya sabe quiénes somos por dentro, quien discierne el Espíritu es Dios, pero muchas veces nosotros nos engañamos a nosotros mismos,no a Dios, a nosotros mismos, nosotros tenemos un concepto de nosotros más alto muchas veces que el que deberíamos, nos sobreestimamos, nos creemos más, como decimos nosotros aquí en Honduras, ¿verdad? Decimos, estamos bien, yo estoy bien, yo siento que estoy bien,verdad? Yo voy a la iglesia, voy a los cultos, a las reuniones,¿Verdad?
Así que, realmente estoy bien, pero muchas veces tenemos una opinión más alta de nosotros y Dios dice, te voy a llevar allí para que vos mismo te des cuenta quién sos, quién sos realmente para revelar tu corazón, voy a llevarte allí, voy a pasarte por esta situación, porque muchas veces tenemos cosas ocultas en nuestro corazón, ya sea porque nosotros las ocultamos, porque nosotros ocultamos, porque en las iglesias todos somos santos, todos somos bonitos, todos somos guapos, pero muchas veces tenemos cosas ocultas que solo Dios conoce, y hay otras ocasiones también, donde hay cosas ocultas en el corazón aún de nosotros mismos, esas cosas que solo salen cuando una situación,verdad cuando pasa.
¿Ha visto usted esa gente que pasa algo en su vida y actúa de una manera que usted dice, wow, y esto qué es? Ahí estaba, no es que se le chispoteó, se me salió dicen algunos, ve, se me salió, dice Jesús, todo lo que sale de aquí ya estaba en el corazón, todo lo que sale por la boca ya estaba en el corazón, entonces esas cosas que pasan revelan lo que hay acá adentro y para eso sirve, yo no soy así, yo no soy enojado, yo soy tranquilito, lo que pasa es que este cipote, no, eso está allí, eso está allí guardado, es que mi jefe, si lo miro pasándose la calle, yo voy en el carro, me lo tiro,ahh, no, no, digo digo, lo bendigo, lo bendigo, lo bendigo, todo lo que está aquí,(en el corazón), salen cuando cosas malas pasan en nuestra vida. Moisés, Dios lo cuidó, estamos hablando de él cuando fue llevado al desierto, verdad? pero lo interesante de la historia de Moisés, es que Dios lo cuidó desde que nació, Dios lo guardó, ¿verdad? El rey mandó matar a todos los recién nacidos, a todos los varones, bebés de ese tiempo y Dios lo guardó a Moisés, Dios lo guardó cuando la mamá lo puso en aquella canasta en el río, se imagina usted, poner a su hijo en una canastita en un río, Dios lo guardó hasta que llegó a las manos de la hija del faraón y él creció en el palacio y él fue educado y él creció y se hizo un hombre increíble, educado, con conocimiento, con poder, Dios lo guardó hasta el día en que él murió y Dios lo iba a usar, porque Dios tenía destinado usar a Moisés desde que nació, desde antes de nacer, pero antes de usar a Moisés, Él lo llevó, al desierto.
Dios lo iba a usar, pero tenía que pasar el campo de entrenamiento, Él tenía que irse a entrenar y de ser el príncipe de Egipto, él pasó a cuidar las ovejas de otra persona y de andar con sus cosas de oro y sus trajes de gala, andar un manto desgastado, sucio, con olor a animal de campo, ya no era el mismo, ¿verdad? No era la misma situación, Dios, como dice el versículo, lo humilló,lo puso a prueba y lo humilló pero, porque sí, no porque tenía un propósito para prepararlo para lo que él iba a hacer, y que iba a hacer Moisés, guiar al pueblo de Dios, y qué mejor entrenamiento, que cuidar ovejas salvajes del monte, estaba listo Moisés, después de 40 años, ¿Se ha puesto a pensar usted? Si Dios no lo lleva al desierto a entrenarlo de esa manera.
El Moisés que salió de Egipto ¿Qué hubiera hecho? Cuando están enfrente del mar y la gente empieza a rebelarse y le empiezan a decir, nos trajiste aquí para que muriéramos acá ¿Qué hubiera hecho ese Moisés?
¿Se acuerda usted que hizo Moisés en el desierto cuando vio algo que no le gustó? ¿Qué hizo? mató a un hombre, vio algo que no le gustó y lo mató, si Dios no lo lleva allí, se hubiera dado con toda la gente, si es el Moisés que salió de Egipto varios de esos no hubieran visto la tierra prometida, ni él mismo, Él se hubiera agarrado con toda la gente, así que Dios lo tuvo que llevar al desierto, humillarlo, hasta que su corazón estaba listo.
Dios a veces no nos puede dar cosas, no es que Dios no nos quiere bendecir, no es que Dios se tarda, es que el corazón no está listo todavía, es que a veces pedimos cosas y Dios conoce el corazón. ¿Cuántas veces hemos visto, que cuando Dios bendice, esa bendición en lugar de traerla a la casa de Dios de vuelta y agradecer a Dios por lo que ha hecho, más bien lo que hace es desviar el corazón? Y como sea, a veces hay una necesidad porque Dios prueba de muchas maneras, a veces prueba con la necesidad, como dijo el salmista, no me des muy poco, capaz que puedo renegar, pero si me das demasiado, a saber si me voy a olvidar de ti, dame lo justo, pero Dios sabe y Él conoce el corazón y a veces quita, a veces quita para ver si somos como el pueblo, que cuando no tenían qué comer, empezaron a murmurar y se empezaron a quejar, pero luego, como en otras ocasiones. Cuando el Señor empieza a bendecir, nuestro corazón se empieza a ir solo con las bendiciones, cuando el pueblo estaba bien, ya no querían de Dios y cuando ya tenían comida, ya no ocupaban a Dios y cuando ya tenían trabajo, ya no ocupaban a Dios y cuando ya tenemos trabajo y comida y esto y casa y perro y todo y el carro, ya no hay tiempo para Dios, ya no hay tiempo para la iglesia, porque hay que trabajar más para pagar las cuotas del carro hay que trabajar más para pagar esto, para pagar lo otro, ya no hay tiempo para Dios, porque la bendición que estuvimos pidiéndole a Dios en el desierto, más bien nos desvió, más bien, pero no fue que nos debió, reveló el corazón y a veces Dios tiene tanta misericordia, que Él dice, es que si te doy te vas a perder, prefiero tenerte así y saber que vas a estar aquí y hay otros que el Señor dice, bueno, probemos, y se va, pero como cantábamos ahorita, debemos de reconocer la bondad de Dios. Eso es lo que hace el pueblo de Dios, reconocer su bondad, pero no solo decirla, porque es algo del corazón, de gratitud en el corazón, eso produce el desierto. La gratitud se produce en el desierto, saber que no había nada que comer y así como los israelitas que no tenían nada, les cayó pan del cielo. Saber que solo por Dios y le damos gracias a Dios, porque Él ha tenido cuidado de nosotros.
"La gratitud se produce en el desierto, saber que no había nada que comer y así como los israelitas que no tenían nada, les cayó pan del cielo."
Moisés fue usado solo después de haber aprobado ese proceso ¿Sabe hermano? Porque no importa lo que uno es, lo que uno era, lo que uno crea o sienta que es, no importa, a eso Dios no le importa, no importa si es profesional, si es licenciado o si no lo es, si no tiene estudio, no importa, si habla muchos idiomas o no puede hablar ni bien español, no importa eso, no importa si viene de la calle, no importa si es presidente de la república o si viene de la calle de los vicios, eso a Dios no le importa, no le importa quién soy yo, ni lo que tenga, ni el pasado que tenga, si fue importante según los criterios del mundo, no importa, lo que importa es lo que Dios va a hacer, si a Él le place usarme, si a Él le da ganas usar a cada uno de nosotros, bendito Dios, pero que sea a la manera de Él y va a ser porque Él nos va a preparar, no por lo que usted sabe hacer, no por lo que usted tiene aquí en la cabeza, sino por lo que Dios ha hecho en el corazón, porque se ha dejado moldear.
Dios puede usar al ingeniero, al licenciado y también al que no sabe leer y escribir, porque si nos dejamos tratar de Dios, Él se va a glorificar y no importa lo que seamos y lo que hayamos sido y lo que pasó ayer y de dónde vengamos, siempre pasa, tanto en los trabajos, como en la casa del Señor, hoy mucha gente cree y ustedes saben bien, que en nuestro país no importa, si tiene títulos, si tiene esto ¿cuántos ingenieros y profesionales andan ahí sin trabajo? ¿por qué? porque no se trata de eso verdad? Solo es si tiene palanca, si tiene cuello,la mayoría de esas cosas, hay gente que cree, que porque sabe cantar, porque sabe predicar, verdad?, me va poner verdad? viera yo como muevo la gente,viera yo,tengo una unción.
El otro dia alguien dijo, hace tiempo, en otro lugar estábamos con unos hermanos y se acercó alguien y nos dijo, deme chance, yo tengo una unción para activar finanzas y yo le dije, fíjese que yo no puedo hacer nada, no sé, yo lo único que quiero es servir a Dios y no sé en qué me va a usar,porque no lo sé, y si Dios me quiere mover, que se mueva, como Él quiere, no porque yo sea bueno en hacer esto o lo otro, Dios lo va a hacer y es la gloria para Dios, amén ¿Verdad que sí? Porque si yo, soy el bueno,es que Él está ahí porque El sabe, nadie, así que no se preocupe, no sabe hacer? Esos son los que más le gustan a Dios,porque entonces la gloria es de Dios,el que tiene miedo, el que tiene ¿Usted qué cree? Que cuando vieron los gigantes por eso El Señor le repitió cuatro veces en dos versículos a José ¡Se fuerte y valiente! Y José ¡Sí, Señor! Y El Señor le dijo ¡Sé fuerte y valiente! Que yo voy contigo ¿Por qué? Porque era valiente ¡Se fuerte y valiente! Que yo estoy contigo,no porque eres buen guerrero, ¡Yo estoy contigo! y vas a tener éxito ,si no abandonas mi palabra. En el desierto, la presencia del Señor se revela, así como se le reveló a Moisés en aquella zarza, ¿Dónde estaba? En el desierto, allí se le apareció Dios a Moisés. ¿A dónde le habló Dios a los israelitas? ¿A dónde se le fue dada la ley? En el desierto del Sinaí, Dios habla en ese lugar, en ese momento para eso nos lleva, porque Dios quiere mostrar, quiere mostrarse a su pueblo y es más fácil así, Moisés como príncipe de seguro era un hombre orgulloso, fuerte, si educado, terco, pero entrenado para la guerra, porque los príncipes los entrenan para la guerra, pero Dios los mandó cuidar ovejas, y sabe que dice La Biblia de Moisés, que era el hombre más humilde, es el único hombre en la Biblia que dice eso, Moisés el hombre más humilde, de ser criado en el palacio, a ser el hombre más humilde, pero, hasta después de que Dios lo pasó por el desierto.
A veces el Señor tiene que quitar cosas de nuestra vida, amén? ¿Por qué lo dice con tristeza? A veces Dios tiene que quitar cosas de nuestra vida, tiene que arrancarlas, pero eso es mejor para nosotros, porque si Él las quita es, ¿Por qué? No eran necesarias, es mejor que el árbol sea podado,a que sea cortado de raíz y eso es lo que hace Dios en ese tiempo, podar el árbol ¿Y qué? ¿Usted cree que el árbol si le corta una ramita, le duele, es algo, es parte y así es nosotros y a nosotros El Señor nos mete muchas veces en ese tiempo y la palabra está viniendo la palabra está viniendo, pero es mejor y necesario que El Señor quite esas cosas de nuestra vida para que sigamos adelante, El Señor está trabajando en el carácter, tal vez en la paciencia, yo creo que el Señor trabajó en la paciencia de Moisés, porque era evidente que no tenía paciencia Moisés, la vez pasada un hermano me dijo, yo le pido al Señor que me dé paciencia, qué bonito le dije, qué lindo, Usted sabe cómo lo hace El Señor esas cosas? Eso no es un don, no es algo que desciende el Espíritu Santo y de repente, ¡Pups! Ve! Tengo paciencia, la paciencia es algo que se produce en medio de la dificultad,así que para que usted sea entrenado, yo le voy a decir cómo es esto, para la gente que hace ejercicio, verdad, para la gente que se quiere ver musculosa, ¿Cómo es? Saquemos las inyecciones y las operaciones, porque ahora se puede hacer eso también, pero, ¿Cómo se hacen los músculos? Para que yo tenga los músculos, ¿Qué tengo que hacer? Entrenar, tengo que ir todos los días y pasar por ese esfuerzo y en la noche me va a doler, y a la mañana siguiente no voy a querer agarrar otra vez esas máquinas, pero tengo que ir día tras día tras día por ese entrenamiento, así es la paciencia, va a obtener paciencia en la dificultad, tal cual, así que el Señor lleva a Moisés con las ovejas de otra persona a ser siervo, de ser príncipe a ser trabajador de otra persona para formarlo.
Vayamos al versículo 5. Allí en el 8:5. Dice la palabra: “Reconoce en tu corazón que así como un padre disciplina a su hijo también el Señor tu Dios te disciplina a ti, reconoce en tu corazón”. Date cuenta de lo que está pasando que el Señor disciplina ¿Sabe que es disciplinar? Educar, que El Señor educa, así como un padre, un padre que prepara a su hijo, así como el oro que debe ser metido al fuego para ser limpiado, para ser purificado, para eso lo permite El Señor, para sacar toda la suciedad, para eso El Señor lleva a su pueblo al desierto, para limpiarlo, para sacar la suciedad. Dice allí, los llevó para ponerlos a prueba y humillarlos y así entonces, aprendieron totalmente a obedecer a Dios, no hay otra manera.
Rápidamente busquemos en Éxodo capítulo 16, un poco más atrás. Éxodo capítulo 16 verso 4. Éxodo 16 verso 4 dice; “Entonces el Señor le dijo a Moisés: ‘voy a hacer que les llueva pan del cielo.” Porque la gente estaba renegando, porque la gente se estaba revolviendo y diciendo, mejor nos hubiéramos quedado allá, mejor no hubiéramos venido para acá, entonces, voy a hacer que les llueva pan del cielo y el pueblo deberá salir todos los días a recoger su ración diaria, voy a ponerlos, A qué? Voy a ponerlos a prueba, para ver si cumplen o no mis instrucciones, entonces ¿Para qué el Señor lo hace? Para producir obediencia, obediencia, mire había algo interesante aquí, El Señor les dice, no tienen comida, va a llover pan del cielo, todos los días por la mañana va a haber un rocío, que con eso van a poder hacer pan, entonces, tienen que salir todos los días a recoger eso, para hacer su pan pero, sólo recojan lo justo para el día, porque todos los días va a haber pan, recojan lo necesario, no recojan menos ni recojan más, lo que ustedes necesiten, pero el día 6, el sexto día recojan doble, es el único día, recojan doble, porque el séptimo día nadie va a salir a recoger pan, el séptimo día, es mi día Dice El Señor, nadie va a hacer un trabajo, todos lo van a dedicar a mí,así que el sexto día van a recoger doble ración ¿Y qué creen que hizo el pueblo? Fueron obedientes, ¿verdad? desde el primer día dice la palabra, que uno recogieron más ¿Por qué? ¿Y si mañana no hay? ¿Y si lo que Dios dijo no es cierto? ¿Y si lo que, verdad? Si la palabra del Señor no se cumple como dijo, dice la palabra allí, que gente salió a recoger también el séptimo día y no había nada, El Señor les dijo no va a haber nada, pero salieron a recoger y empezaron a murmurar, Y hoy por qué no hay? ¿Por qué no hay? Y Dios ya les había dicho que no iba a haber, entonces como Dios ve esto, Dios le está enseñando a su pueblo a obedecer, a seguir instrucciones entonces, ¿qué le pasó a la gente que recogió de más para el día siguiente? Dice la palabra allí en el verso 20, usted lo puede ver en su Biblia, que el pan que tenían se llenó de gusanos y eso apestaba, dice, lo guardado se llenó de gusanos y comenzó a apestar o sea que aquel que guardó, aquel que dijo bueno, voy a recoger nadie se va a dar cuenta, por si Dios no cumple su palabra, ¿Verdad? Nadie me mira, voy a guardar mi pancito aquí debajo de la cama, voy a guardar mi pancito aquí en esta olla, pero dice El Señor, se empezó a llenar de gusanos y aquello apestaba y aquellos que habían desobedecido al Señor, todo mundo se dio cuenta, porque la casa de ellos apestaba, así le apesta a Dios la desobediencia, así le apesta a Dios la desobediencia.
Porque cuando tratamos de ocultar las cosas, Dios las ve y dice eso me apesta y algún día eso va a salir a la luz y todo mundo y todo lo que estemos ocultando, todo mundo se va a dar cuenta de toda esa pudrición que había ahí, y todos van a saber quien obedeció al Señor y quién no.
Este día la palabra nos ha dicho, este año El Señor hace una línea, hace una línea y va a distinguir entre los que obedecen y los que no,entre los que son de Dios y los que no son de Dios, y El Señor cumple su palabra, Él es fiel a su palabra, así le apesta a Dios eso ¿Y sabe por qué es tan importante esto? Porque el diablo puede hacer de todo, el diablo puede hacer milagros, puede hacer señales, el diablo puede cantar y predicar, ¿Usted cree? El diablo puede predicar muchísimo mejor, puede cantar lindo, puede hacer de todo, alguien sin el Espíritu Santo puede hacer de todo, menos obedecer. Cualquier persona puede predicar cualquier persona puede hacer lo que sea en una iglesia, menos obedecer, porque solo el Espíritu Santo de Dios le da la capacidad al hombre de obedecer la palabra de Dios.
El diablo puede imitar todo menos la obediencia, menos la obediencia, en todos lados eso es algo del corazón, así que no importa lo que hacemos, Dios lo ve y dice, cantas lindo, predica bien, haces esto, haces lo otro, pero eso a mi me apesta, porque El Señor lo que anda buscando de su pueblo, es obediencia, es fidelidad, porque Dios ha hecho un pacto con su pueblo, no es, Dios anda, mete en ese proceso para producir obediencia porque Dios ha hecho un pacto, un compromiso, eso celebramos en este tiempo, el compromiso que Dios ha hecho con su pueblo y cuando usted hace un compromiso con alguien, cuando usted se va a casar con alguien, usted espera que esa persona le sea fiel, ¿Verdad?
Y sabe, en toda la historia de La Biblia, Moisés estaba allí y bajó y le dijo al pueblo, El Señor quiere hacer un pacto contigo, El Señor quiere llevarte a una tierra increíble y pide que le seas fiel y obediente a su palabra, uy y todos dijeron, aceptamos, subió Moisés y bajó Moisés, y el pueblo ya no estaba siéndole fiel al pacto que habían hecho, por eso es tan importante que nosotros entendamos, que no es obediencia solo porque si, es que Dios ha hecho un pacto con nosotros, tenemos un pacto con nuestro Señor y muchas veces nosotros, verdad, estamos recibiendo instrucciones de la palabra, no haga esto, no haga aquello, apartese de esto, ja a mi nadie me ve, no va a pasar nada, el Señor todo lo ve, eso es algo del corazón y esto es algo que marca al cristiano, al hijo de Dios, el Espíritu Santo llevó a Jesús al desierto y obedeció hasta el final, si algo marcó el ministerio de Jesús, no solo fueron sus milagros, las señales y todo esto, fue la obediencia, obediencia hasta la cruz, hasta la cruz, no importa si lo están viendo o si no lo están viendo mi hermano, obedecemos la palabra de Dios, somos fieles a Dios donde sea que estemos, Él nunca hizo lo que deseaba, no buscó otra alternativa, cuando el Hijo de Dios es llevado al desierto, espera en El Señor y no anda buscando, no anda con una pala, buscando en el desierto tesoros por mientras Dios responde, no lo anda haciendo.
Entonces, El Señor lleva en resumen, al desierto para humillar el corazón, para prepararlo, para probarlo en esa obediencia, porque Él viene pronto, y seamos honestos, si hay alguien que se va a casar, quiere asegurarse de que su prometida le es fiel, O no? O no importa? Encontrarla como encontró Moisés al pueblo cuando bajó, ¿Verdad que no? Entonces el Señor se asegura de que el corazón de su novia es de Él, es fiel, entonces Él revela ese corazón, las pruebas en el desierto, hermano, prueban la fe para saber, no para que Dios sepa, para que usted y yo sepamos si lo que realmente nosotros tenemos es fe o es religión, es fe o es religión ¿Cómo nos damos cuenta si es fe o es religión? Bueno, es fe si en medio del silencio, en medio de la prueba, en medio de la dificultad solo queremos estar con el Señor, si en ese tiempo de angustia estamos esperando en Él, eso es fe, pero si en el tiempo de angustia nos desesperamos y empezamos a buscar otras cosas tal vez no sea fe, tal vez no sea fe.
El desierto sirve para alejarse, para estar a solas con el Señor, ¿Cómo es esto en la vida? El Señor verdad, en la ciudad hay tanto ruido, en la ciudad hay tanta cosa, hay tanto relajo, así que dice el Señor, quiero pasar un momento a solas, lo vamos a llevar al lugar más solitario que hay, al lugar donde solo Él y yo vamos a estar, allí en el desierto, solo usted y Dios, y esa es la idea, que podamos hacer eso, que apartemos ese tiempo para estar con Dios, para que Él pueda hacer en nosotros, muchas veces hasta que algo pasa nos alejamos para estar con Dios, Verdad?, el ritmo de la vida, todo está bien en nuestra vida, el trabajo, los niños y todo todo está bien, no hay tiempo para alejarse un momento y estar a solas, entonces, El Señor dice, hay que quitar algo de aquí para que tenga tiempo para mí, hay que llevarlo a este lugar solitario, tal vez así se acuerda de mí y entonces es el tiempo donde se aprovecha y donde uno aprende a darle gracias a Dios, que a pesar de lo que Él quitó, nos pudimos encontrar con Él en ese tiempo, no sé si a usted alguna vez le ha pasado eso, pero sabe, para mí aunque esto se escuche un poco, wow Señor, porque haces esto, porque Él no lo hará de otra manera, es que El Señor conoce nuestro corazón.
Y saben por último, quiero que vayamos a Oseas capítulo 2 verso 14, Oseas el capítulo 2 verso 14. El Señor nos lleva al desierto para probar, para humillar, para quebrantar el corazón si hay orgullo, allí se cae, si hay lo que sea que haya, allí se cae en el desierto, pero El Señor no solo hace eso en el desierto también, El Señor no sólo quebranta a su pueblo, El Señor lleva a su pueblo para enamorarlo, miren lo que dice la palabra, el verso 14. “Por eso voy ahora, ahora voy a seducirte, me la llevaré al desierto y le hablaré con ternura.” ¿A dónde? En el desierto, en ese momento, cuando El Señor lo toma de la mano, voy a enamorarte de nuevo.
El Señor no solo instruye y no solo corrige, El Señor también demuestra su amor en esos, los israelitas podrían haber dicho, que el peor momento de sus vidas, fue ese tiempo cuando anduvieron en el desierto, Verdad? Pero, en el desierto, ellos vieron la mano de Dios, nunca le faltó la comida, nunca se le gastaron sus vestidos, ni sus zapatos, El Señor los guardó siempre y aún así se quejaban, por eso El Señor le dice a su pueblo, reconoce que estás por el desierto, pero yo nunca he quitado mi mano de tu vida, siempre te he guardado, siempre te he cuidado y no solo eso, no solo te voy a componer, no solo te voy a enderezar aquí, no solo voy a quebrantar tu corazón para que seas el hombre que yo quise que fuera siempre, sino que te vas a enamorar de mí, vas a reconocer en tu corazón que yo soy fiel, vas a reconocer en tu corazón que yo soy tu amado, que yo soy tu esposo.
Y ahí en el desierto ¿Sabe lo que es bonito en el desierto? Siguiendo esta analogía que estamos haciendo, el pueblo de Israel de llevarlo al desierto, si es una mujer, le dice, te voy a pedir cuentas, porque mientras estás aquí en la ciudad no le quitas el ojo a todos esos cipotes, yo te veo, entonces te voy a llevar al desierto, donde no hay nadie, no puedes ver a nadie ¿Allí qué vas a hacer? No hay nadie, solo estamos vos y yo, no hay otro lugar para donde ver, bendito Dios, bendito Dios, si en algún momento de su vida no ha tenido una alternativa, si usted cree que en algún momento de su vida no hay más salida, no hay para donde agarrar.
Bendito Dios, bendito Dios, porque ha sido Él que lo ha llevado allí para que se dé cuenta que solo allí, entonces Dios, entonces solo Dios es por nosotros, solo Dios es por nosotros y ahí es donde conocemos a Dios, Dios no se conoce sólo, verdad. Cuando se abre el mar y cuando hay un milagro y cuando algo pasa, Dios se conoce allí en la soledad. Cuando usted cree que está solo. Cuando usted cree que lo han abandonado y cuando cree que no tiene nada y cuando cree que todo se va a destruir, bendito Dios que ha llegado hasta ese día. Porque allí entonces yo le aseguro que vamos a conocer a Dios, lo vamos a conocer, allí en su presencia, allí en su amor, allí se conoce el amor de Dios, cuando somos de Dios hermano, nada nos distrae, el trabajo, ni la novia, ni el novio, nada, nada, no hay nada, se sigue el camino, Dios le lleva al desierto para que fijen sus ojos en él, eso es lo que hace el Señor, Dios no anda buscando amoríos, no anda buscando relaciones fugaces, Él anda buscando, Él viene por su novia, por su esposa, por su amada, una que le es fiel, una que hizo un pacto, un compromiso de fidelidad con Él, y cuando hablamos de obediencia, la gente se asusta, pero no, es fidelidad, fidelidad, fidelidad, lealtad hacia el Señor así como lo tenemos con nuestra pareja, con nuestro esposo, con nuestra esposa, Él anda buscando a su amada.
"Cuando usted cree que lo han abandonado y cuando cree que no tiene nada y cuando cree que todo se va a destruir, bendito Dios que ha llegado hasta ese día."
Quiero que terminemos con esto, en el versículo 15, 15 y 16 él anda buscando a su amada. El Señor le dijo, “Te llevaré al desierto y te hablaré con ternura, allí le devolveré sus viñedos y convertiré en valle, el valle de la desgracia en el paso de la esperanza. Allí me corresponderá como en los días de su juventud, como en el día en que salió de Egipto.” Como antes, va a volver a ser como antes 16. “En aquel día, afirma el Señor, ‘ya no me llamarás mi Señor, sino que me dirás, esposo mío.’” Verso 19. “Yo te haré mi esposa para siempre y te daré como dote el derecho y la justicia, el amor y la compasión, te daré como dote mi fidelidad y entonces, conocerás al Señor y entonces conocerás al Señor.” ¿A dónde mi hermano? En esa situación, en ese lugar, allí conocerás a tu Dios, allí conocerás al Señor, por eso en estos días, han sido tan hermosos, seguimos en estos días de oración verdad, donde estamos a solas con Él, me conocerás, bendito Dios.
Juan 17: 3 dice, que la salvación es, conocer a Dios, eso es la salvación, conocer y Dios mismo nos va guiando de la mano, no importa en qué proceso o situación estemos si ponemos nuestra fe, nuestra confianza en Él, lo que producirá es fe verdadera y conocimiento de Dios entonces, Al final del camino que se produce en el desierto? Salvación, vida para nosotros, amén, eso se produce, ¡Bendito eres Señor! ¡Bendito eres, Señor!
