Caminemos con Diligencia

Ronald Ayala

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Hebreos 2:1-4
Por eso es necesario que prestemos más atención a lo que hemos oído, no sea que perdamos el rumbo. Porque, si el mensaje anunciado por los ángeles tuvo validez y toda transgresión y desobediencia recibió su justo castigo, ¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? Esta salvación fue anunciada primeramente por el Señor y los que la oyeron nos la confirmaron. A la vez, Dios ratificó su testimonio acerca de ella con señales, prodigios, diversos milagros y dones distribuidos por el Espíritu Santo según su voluntad."

Romanos 12:2
“No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cómo es la voluntad de Dios: buena, agradable y perfecta.

1 Samuel 10:9-10
Cuando Saúl se dio vuelta para alejarse de Samuel, Dios le cambió el corazón, y ese mismo día se cumplieron todas esas señales. En efecto, al llegar Saúl y su criado a Guibeá, un grupo de profetas salió a su encuentro. Entonces el Espíritu de Dios vino con poder sobre Saúl, quien comenzó a profetizar con ellos.

Hebreos 6:19
“Tenemos como firme y segura ancla del alma una esperanza que penetra hasta detrás de la cortina del santuario”


Texto del sermón
Caminemos con Diligencia
Sermón predicado por Ronald Ayala - Iglesia Fe Unida, Honduras


Y ahorita cantábamos eso, que Él está en este lugar. Y damos gracias a Dios por eso, porque no hay nada imposible para Dios. Nada hay imposible para Dios. Y no saldremos de este lugar de la misma manera. Y ese es el propósito cada semana, cada día, de estar expuesto a su palabra. Y por eso necesitamos prestar atención a su palabra. Porque para que el Señor haga algo, tenemos que escuchar qué es lo que Él está hablando, cuál es la dirección que Él está haciendo. Eso de escuchar en nuestros días, como hemos hablado en las últimas semanas, muchas veces no se nota.

Y, ¿sabe? Hasta el día de hoy, el día de hoy todavía, hay una conversación que se escucha por todos lados, en cualquier lugar, en cualquier ámbito social, en cualquier reunión, ¿Sabe cuál es? ¿Qué conversación y cuál es la controversia, que todavía, de hace muchos años? Y por cuál la gente no escucha, o sea, no razona, no hay razonamiento que usted pueda dar para que esta discusión termine. Y esa discusión es, ¿quién es mejor? ¿Messi o Cristiano Ronaldo? Sí, eso no para. Aún hasta el día de hoy, que los dos están prácticamente retirados, no están jugando allá en ligas que, que no tienen relevancia. Pero, ¿sabe? La gente, usted las oye hablar de eso, ¡Wow! Y dice usted que el poder está fluyendo, están ahí, no. Están hablando quién es mejor, ¿verdad? ¿Quién es mejor, Messi o Cristiano Ronaldo?

Pero, ¿sabe? Mucha gente, más gente mayor, ¿Verdad? Como yo, que vio jugar la gente antes, mucha gente dice que Ronaldinho era mejor. ¿Por qué? Bueno, usted puede ver videos ahí. Ronaldinho Gaucho, el brasileño que jugó antes de Messi. Muchos dicen que fue mejor, que él. Y bueno, puede que sea cierto, puede que no, está ahí el debate. Pero, ¿qué pasó con este individuo que parecía que iba a ser el mejor de todos los tiempos? Al igual que el otro Ronaldo, pero el gordo ¿Verdad? Que era mejor todavía y ese sí no hay discusión. Y si usted quiere discutir, nos vemos después a la salida. Pero no hay discusión. Que ese sí era el bueno.

¿Pero qué pasó con estos jugadores? ¿Sabe? Estuvieron un corto tiempo ahí. Y eran los mejores. Pero fue muy pronto el tiempo, porque no se cuidaron, porque no eran profesionales, porque les gustaba la fiesta. Cada vez que había carnaval en Brasil, allá iban, cada vez que había una, una fiesta, allá donde sea que estuvieran en Barcelona, en Madrid, allá andaban ellos. Les gustaba el traguito, les gustaban las mujeres, andaban en todo. Entonces, que paso con su carrera? Se terminó muy rápido, porque? Porque no se cuidaron, y entonces, ¿Por qué la gente dice que Messi y Cristiano son mejores? Porque no hay nadie en la historia que haya estado tanto tiempo en el puesto número uno. Por eso la gente compara a Messi con Maradona. Y los viejos que vieron jugar a Maradona dicen, no hay discusión. No hay discusión. Messi no se le compara a Maradona. Ah, pero Maradona no estuvo el tiempo que Messi. Y usted me dirá, bueno hermano, el fútbol iba.

Hermanos, no importa, hay cosas en la vida que tenemos y a veces solo es un momento. Y el tipo ese, Maradona, vivió toda su vida de recuerdos. Mientras que Messi seguía jugando y siendo el mejor en su equipo. Entonces, no importa hasta dónde lleguemos nosotros, lo importante es seguir, mantenerse, y cuidarse como lo hacen estos hombres. ¿Por qué siguen jugando? Usted y yo entraríamos a esas canchas con bastón. Y estos hombres, siguen ahí. ¿Por qué? Porque se han cuidado. Porque son profesionales. Porque cuidan su alimentación. Porque cuidan su descanso. Porque no andan de fiesta como los otros. Entonces han seguido su carrera. Han continuado la carrera.

Y así muchos de nosotros. El cristianismo es así. Hay gente que vive del pasado. Muchos cristianos cuentan. Viera en los 70 hubo un avivamiento. Y viera yo cómo estuve. Viera yo cómo predicaba. Viera yo cómo andaba visitando gente. Viera yo, el año pasado la pastora me dio una palabra. Viera que en el culto de hace tres meses, el Señor me habló. Y ahora. Y hoy. ¿Y hoy cómo está? ¿Hoy cómo estamos? ¿Seguimos? O eso pasó en los 70's. Y somos como el Maradona. Que vivimos de los recuerdos. Que según nosotros estamos en el mundo del fútbol. Porque según Maradona vivía en el mundo del fútbol. Y en los 80's literalmente. Y él no volvió a hacer nada. Muchos de nosotros. Pasó algo una vez o dos veces. Hace mucho. Pero hermano, la palabra de Dios nos dice, que nosotros tenemos que cuidar, lo que Él nos ha dado. Esta salvación, de eso que estábamos cantando ahorita, que decíamos estamos alegres por tu salvación, pues hay que cuidar esa salvación, hay que cuidar lo que Dios ha hecho por nosotros. Porque no importa lo que Él hizo hace tiempo, todos los días tenemos que seguir en ese camino, todos los días hay que cuidarnos.

Asi que miremos una palabra, en el libro de Hebreos, en el capítulo 2. Nosotros necesitamos cuidar lo que Dios nos ha dado. La palabra de Dios nos exhorta a que seamos cuidadosos. Mire el tema ahí, dice, “Advertencia a prestar atención.” Este libro de Hebreos tiene varias advertencias. Miremos la primera advertencia que nos hace el escritor, versículo 1 al 4. “Por eso es necesario que prestemos más atención a lo que hemos oído, no sea que perdamos el rumbo. Porque si el mensaje anunciado por los ángeles tuvo validez, y toda transgresión, y desobediencia recibió su justo castigo, ¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? Esta salvación fue anunciada primeramente por el Señor, y los que la vieron nos la confirmaron. A la vez, Dios ratificó su testimonio acerca de ella, con señales, prodigios, diversos milagros y dones distribuidos por el Espíritu Santo, según su voluntad.”
Quiero que mire aquí, el hermano tiene el versículo 1 en la versión Reina Valera. Dice aquí en la que acabamos de leer, nosotros estábamos leyendo la versión internacional, y dice que es necesario que prestemos más atención. En la Reina Valera dice, “Por tanto”, no la 60, esa es la actualizada. Aunque esta bien, dice el menester, bueno, algunos hermanos no entendemos esa palabra. Con más diligencia atendamos. Dice, “Por tanto es necesario que con más diligencia, atendamos las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.” Vamos a ver, ¿qué nos está diciendo? Que es necesario que atendamos con más diligencia.

En este camino de la salvación, todos lo sabemos eso, ¿verdad? Que Jesús es la salvación, Jesús es el camino, todos se saben el versículo. Juan 14, 6, Jesús dijo, yo soy el camino, ¿verdad? Todo el mundo lo sabe. Ahora, no solo hace falta saberlo, hay que vivirlo, hay que caminar según las reglas también de ese camino. Y entonces el autor nos hace unas recomendaciones para caminar por ese camino de la salvación. Número uno, la primera recomendación es que nosotros debemos ser diligentes en nuestro andar en este camino de la salvación. Es necesario que seamos diligentes, porque en este camino tenemos que bregar con esmero y con entrega, que tengamos con diligencia, a las palabras del Señor. Es para todos, tanto para los nuevos como para los que tenemos más tiempo. Porque los que tienen más tiempo de estar en la palabra, tienen un riesgo de endurecerse, de volverse incrédulos de decir “Bueno,eso yo ya lo he escuchado. Eso yo ya lo sé. Eso que están hablando, eso yo ya lo sé, no sé que voy a aprender de eso, ¿sabe? Y el corazón empieza a endurecerse porque creemos que lo sabemos todo. Pero, lo cierto es, que no hemos conseguido nada. Nadie de los que estamos aquí hemos conseguido nada todavía, porque esto es de todos los días, la salvación es de todos los días.

"Nadie de los que estamos aquí hemos conseguido nada todavía, porque esto es de todos los días, la salvación es de todos los días."

El autor de Hebreos nos está diciendo que no descuidemos la salvación, en el versículo 3, mire usted su biblia en el versículo 3. “No descuide su salvación”, pero eso es todos los días porque la salvación como hemos aprendido, no es, “Hoy soy salvo porque hoy hice una oración, y hoy soy salvo.” Esa no es la salvación que habla la biblia, la salvación es un camino de todos los días hasta llegar a la meta. Dijo Pablo, la meta de nuestra fe es la salvación, o sea que no es que la tenemos aquí. Es más, Pablo en Romanos capítulo 8 en el versículo 24, dice, “Porque en esa esperanza fuimos salvados, pero la esperanza que se ve ya no es esperanza. ¿Quién espera lo que ya tiene? ¿Quién espera lo que ya tiene? Y entonces Pablo está diciendo, nosotros todos los días somos salvados, todos los días somos salvados. Así que, todos los días tengo que ser diligente en cuidar esto, en aprender las reglas de mi salvación según la palabra del Señor. Y hemos aprendido, que la palabra, “espera”, es algo activo, que no es esperar de, “Me siento, estoy esperando al Señor, estoy esperando la salvación.” No, es una espera activa. Estoy haciendo algo, estoy dando paso a paso, estoy revisando día a día si mi andar es correcto mediante la palabra del Señor, pongo mis acciones delante de la palabra del Señor. Y le pregunto, “Señor, ¿está correcto esto? ¿En qué me estoy desviando yo, Señor?”

Porque, hermanos, necesitamos insistir en esto hasta que entendamos, que cuando hablamos de estas cosas, estamos hablando de nuestra vida cotidiana, de nuestro diario vivir. No estamos hablando del domingo, no estamos hablando sólo de la reunión, sino de todo lo que hacemos, de nuestra familia, de nuestro trabajo, de nuestras amistades. Estamos poniendo todas esas cosas, ese es el camino de la salvación. El camino de la salvación no es la iglesia, el camino de la salvación es la vida, es mi andar diario. Todos los días yo camino en ese camino de la salvación. Todos los días, es mi andar de todos los días. Es como un barco. Mire, le voy a explicar esto, y aquí es donde muchos fallamos. Un barco sale del punto A al punto B, el propósito es llegar al punto B, ¿Cierto? Si alguien se monta en un transporte, en un bus, en un tren, en un avión, en un barco, la idea no es andar roleando, ah, ahí sin rumbo, no, es llegar al destino. Entonces, si usted se sube en un barco, a usted le gustaría que ese capitán fuera diligente y de cuando en cuando estuviera revisando si lleva la dirección correcta. Porque si no se imagina usted desviarse en el mar, ¿A dónde va a ir a parar? Como Cristóbal Colón, que iba para la India y vino a Suyapa, se imagina, iba para la India y terminó aquí, así puede ser la vida cristiana.

Hermano Noé, ¿Puede venir por favor? Le dije a los muchachos que íbamos a dramatizar este momento mire. El hermano Noé, es un barco, póngase derecho aquí o aquí, o’ en medio. Ahora, el destino de este barco, es ir por esta línea derecha, por esta línea, hasta la puerta, derecho. Ese es el destino, miren alli derecho, puede caminar, parece que va bien, pero imagínense, aquí el hermano pasó algo, se descuidó. Como el capitán que descuide el timón, y el timón solo le hizo un poquito, hermano no, es que no se descarrió. No se salió de la iglesia, solo un poquito para acá mire, allí. Pero, aquí estoy, el Domingo otra vez Señor, como que nada pasó, ¿Verdad, señor? Camine derecho, porque hay que seguir caminando, camine derecho, camine derecho, ¿Va a llegar a su destino? No, pero solo se desvió un poquito.

Por eso dice la palabra, que el camino es ancho y muy angosto el camino, que lleva a la salvación. Porque el camino ancho no es el camino del mundo, el camino ancho está aquí, está en la religión, está en la religiosidad. Está en el creer, que yo puedo seguir adelante, aunque solo, solo me haya desviado un poquito. Si me desvío un poquito, no voy a llegar a mi destino. ¿Qué tengo que hacer? Tengo que regresar al punto donde me desvié y seguir derecho. Eso sí, tengo que seguir, pero si yo sigo en el rumbo que yo llevo, no voy a llegar a mi destino. Y aquí es donde la burra boto a Genaro, porque a nadie le gusta regresar, porque nosotros cuando hablamos, ponga las cosas, mire en el espejo del Espíritu Santo las cosas que estamos haciendo. Regrese al lugar donde falló, regrese al lugar donde se desvió. No nos gusta hacer eso, regresemos a ese lugar si es necesario pedir perdón, con el Señor, preguntarle, “Padre a dónde fue que me desvié, estoy aquí.” Iba para la India, dice Cristóbal Colon.

Habemos muchos cristianos que estamos allá, en el Golfo de México y que estaré haciendo aquí. Díganle Señor, “Donde fue, a donde me desvié, a donde fallé, a donde hubo ese poquito”, porque no es mucho, no es mucho. No hace falta mucho para desviarse. Y ese es el problema del cristianismo hoy, no hace falta salirse de la iglesia, no hace falta hacer cosas, verdad, como que si fuéramos gente de la calle, poco a poco, poco a poco. Y dice ahí, hay que ser diligentes, como un capitán que, rato a rato está revisando el rumbo. Por eso dice, no sea que perdamos el rumbo. Más diligencia, es prestar atención. Eso no solo lleva a la idea de escuchar sino, hacer lo que estamos escuchando. ¿Verdad? Y prestar atención también, dice la traducción en griego que es, mantener la mente, mantener la mente, o sea, estar pensando en eso.

El autor de Hebreo más adelante dice, “A veces siento que a ustedes lo que les entra por aquí, les sale por allá”, y dice aquí, “Mantener la mente.” Ser diligentes, estar atento, es tener la mente puesta en algo. O sea, al salir de aquí, algunos de nosotros por efectos secundarios de cosas que ya sabemos, verdad, la mente se nos ha, se nos ha estropeado un poco. Nuestra memoria ha caducado a algunos de nosotros, pero dice la palabra, ustedes tienen que ser diligentes, tienen que tener la mente, la mente es un campo de batalla donde el enemigo constantemente está bombardeandonos.

Por eso dice en Romanos capítulo 12, busque Romanos capítulo 12 en el versículo 2. Romanos 12, 2. No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de qué? De la mente. Renueven su mente constantemente, así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios buena, agradable y perfecta. Hay que renovar la mente constantemente, constantemente, no solo una vez, constantemente. Este es uno de esos versículos que es una orden que no es de una sola vez, es algo que se debe practicar continuamente, porque la voluntad de Dios para nuestras vidas como nos enseña el viejo testamento. A veces Dios quería permanecer en un lado y los israelitas permanecían ahí, pero de repente dice, la nube se movía y todo el mundo se tenía que mover y luego la nube se paraba en un sitio y todos tenían que parar, así es la voluntad de Dios. A veces quiere aquí, a veces quiere por allá y dice ahí que para conocer la voluntad de Dios, tenemos que ser renovados en la mente y allí es donde el enemigo, nos gana, porque hay que ser diligente con lo que consumimos para renovar esta mente.

"Renueven su mente constantemente, así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios buena, agradable y perfecta."

La mente, en un sentido estricto, como lo dice en esta palabra, es la capacidad para la verdad espiritual. Es la facultad de percibir cosas divinas, de reconocer el bien y de odiar el mal. En la mente usted dice, esto no está bien, esto no está mal entonces, ¿qué hace el enemigo? Llenarnos de cosas a tal grado de que el hombre diga que todo lo que está mal, según la Biblia, nosotros digamos, no está bien. Si todo el mundo lo hace, está bien. A tal punto, entonces por eso dice la palabra, hay que renovar la mente. Yo renuevo mi mente porque ahora todo está bien y todo lo que el mundo dice que está bien, yo tengo que venir a la palabra y decir, “Señor, ¿está bien esto para ti?” “No.” Ah okay Señor, entonces, así renuevo mi mente, somos atacados continuamente.

Otra recomendación que nos hace el escritor, y es que debemos observar las reglas del camino con mucha seriedad. Las reglas que hay en ese camino, tenemos que observarlas muy bien, porque las reglas son vitales para que permanezcamos en él y las reglas son mucho más que solo, como dice la palabra, comida, vestido, verdad ese tipo de cosas. No, no, no, no estamos hablando de eso, hay que ser diligentes siempre y de guardar las reglas y de permanecer firme, pero siempre, no solo una vez. Porque cuando hablamos de diligencia, cuando hablamos de permanecer firme, es día a día, día a día porque veíamos anteriormente, en las otras semanas, que el diablo anda como león, rugiente, buscando el día que usted y yo no seamos diligentes. El día que usted y yo digamos, vamos a ver que hay por aquí, ese día el diablo toma ventaja.

1 Samuel capítulo 10 versículo 9, 1 Samuel capítulo 10 versículo 9. Mire este ejemplo. Saúl es proclamado rey. “Cuando Saúl se dio vuelta para alejarse de Samuel, Dios le cambió el corazón y ese mismo día se cumplieron todas esas señales. En efecto, al llegar Saúl y su criado Aguivea, un grupo de profetas le salió al encuentro entonces, el Espíritu de Dios vino con poder sobre Saúl, quien cayó en trance profético junto a ellos.” Y dice, y sigue la historia que Saúl empezó a profetizar en medio y los profetas estaban asombrados, porque dice ahí que el Espíritu de Dios cayó con poder sobre Saúl. Ese día él fue ungido y él fue el rey, el primer rey de Israel, pero conocemos su historia, ¿cierto? Mira que increíble, con poder llegó el Espíritu Santo de Dios sobre este hombre,pero pasa el tiempo y cómo terminó Saúl, Lleno de poder? Llegó profetizando? Terminó su camino así como empezó, terminó el camino como empezó ¿Y cómo lo empezó? Increíble, ¿verdad? Profetizando, lleno del poder de Dios, pero dice allí en la palabra que él recibió una orden del Señor y él desobedeció y entonces él baja adelante, vemos la palabra que dice la palabra del Señor vino al profeta Samuel y le dijo a Saúl, hoy te rechazo como rey de Israel. Y ya no estarás más en mi presencia. ¿Cómo terminó?

Entonces vemos un ejemplo de muchos, hermano, que no es cómo empecemos, que no es cómo lo que hicimos, lo que pasó allá, hoy es hoy. ¿Qué tal si Saúl se hubiese preguntado? Bueno, es que no era necesario porque la orden era específica, pero, “Señor, ¿esto que estoy haciendo te agrada? Señor, ¿esto que estoy haciendo está correcto?” Saúl fue tocado por el Señor, fue regenerado, fue transformado como diríamos nosotros, un alma ganada para Cristo. Pero por su desobediencia y rebeldía del día a día, el Señor le quitó todo, y él perdió su trabajo, perdió el reino, perdió a sus hijos y perdió su vida. No importa cómo empecemos, ni cuándo y hermano, tampoco importa si empezamos mal, eso tampoco importa, no importa de dónde viene, ni su pasado, ni los vicios, ni lo que hizo, ni lo que no, tampoco eso importa. Importa lo de hoy,¿qué estamos haciendo hoy? Y cuando no hay diligencia, cuando no prestamos atención vienen cosas a nuestra vida, hay muchos peligros en los cuales podemos caer nosotros si no prestamos atención.

Quiero rápidamente decirle a algunos, un peligro si no prestamos atención y no somos diligentes es, que en ese camino podemos ser víctimas de la apatía. Porque la apatía es un estado de indiferencia a las exigencias del camino La apatía es un estado de dureza, insensibilidad a las demandas de la salvación. Hay mucha gente que escucha y tiene años de escuchar, y sale de aquí a hacer las cosas que le dijeron que no hiciera. Es como los niños, como nosotros cuando éramos niños, “no toques”, y cuando la mamá voltea a ver a otro lado, pero no toques ahí que te vas a quemar. Y el niño, y entonces el papá dice que se queme para que mire, no lo deje, pero muchas veces así somos.

El autor de Hebreos resume como usted puede ver en lo que leímos, los pecados que atraen el castigo de la ley en trasgresión y desobediencia. La primera de estas palabras en el griego, no le quiero, verdad, decir muchas palabras, pero me gustó lo que significa. Es, literalmente cruzar la línea, es pasarse de la raya, como decimos nosotros. El conocimiento y la conciencia han trazado una línea y el pasarla es pecado. O sea, cuando nosotros escuchamos la palabra, escuchamos lo que es bueno y lo que es malo y en nuestra mente se traza una línea que dice, aquí está lo bueno aquí está lo malo, no debería pasar esta línea, ¿cierto? Nuestra mente, nuestra conciencia hace eso, que debería pasar, ¿no? Deberíamos saber que eso no lo deberíamos hacer. Es importante tener esas líneas. Muchos pastores en la actualidad están llamando a eso, hacer cercos en la iglesia. O sea, no es que inventar mandamientos, sino hacer cercos, decir mire, esto está malo, ¿verdad? No está específico en la Biblia, pero esto no está correcto, porque esto lo va a llevar a practicar el pecado, así que no está correcto. A veces nuestros padres nos prohibían, ¿verdad? Hacer ciertas cosas o ver ciertas cosas. Y yo me acuerdo cuando estaba pequeño, pero muy pequeño, ¿verdad? Que mi mamá empezó a ir a la iglesia y en mi casa pasaban unos primos y otra gente de la iglesia y llegaba mucha gente de la iglesia a mi casa, entonces, yo no tengo recuerdos de cómo pasó, pero sí recuerdo que me prohibieron ver un programa de televisión, ¿verdad? que estaban en auge en ese tiempo. Entonces, no, eran más pequeños, eran los caballeros del zodíaco. Entonces, a todos nos encantaba eso, pero, yo era pequeño y no entendía, yo no entendía ni lo que quería. No sé cómo me lo prohibieron, no recuerdo si me dieron una explicación de por qué no lo podía ver, casi que yo no entendía por qué no lo podía ver entonces cuando ella no estaba, todos nosotros buscábamos la manera de verlo. Y estaban por otro lado, hoy van al culto de la noche, nos quedábamos para verlo.

No lo entendía yo, pero un tiempo después ya siendo adulto, lo miré ese programa y dije wow, ahora si entiendo porque me lo prohibian. Lo entiendo totalmente. En aquel tiempo no lo entendía y fue bueno que me lo prohibiera, correcto,cruzar, hacer esa línea, de decir ok. Pero sabe hermano,debe haber un momento en nuestras vidas, donde nosotros mismos digamos, “No puedo hacer esto, no debería ver eso.” Yo, aquí en mi interior debería haber algo que no debería estar viendo este tipo de cosas, no debería estar viendo este contenido, no debería estar teniendo este tipo de conversaciones. Debemos preguntarnos hoy,si acaso nuestro corazón se ha endurecido. Si acaso hay apatía, si no tenemos ninguna de esas líneas. Si dejamos a nosotros mismos ver cualquier cosa, escuchar cualquier cosa. Yo me acuerdo ya de adolescente, que yo andaba así mire. Pero estaba en la iglesia entonces, esto le sonará bien pinta a muchos de los hermanos jóvenes, pero en mi tiempo cuando yo era joven, surgió un boom increíble como siempre lo hace de tiempo en tiempo y surgió un canal nuevo, MTV. Wow, aquella cosa era la revolución, el mundo,entonces los viejitos de la iglesia, eso es diabólico, verdad. Y todo ese tipo de cosas así y sabe? Cuando en la iglesia alguien decia que habia visto algo de ahi, todos , cuando uno pasaba por ese canal,porque en la mente hasta lo pasaba o sea ya habia aqui el decir,no debería estar viendo eso,no debería estar consumiendo eso,no debería de estar hablando este tipo de cosas, porque si no hay nada de eso en mi vida, tenemos que revisarnos hermano, tenemos que revisar qué es lo que estamos consumiendo, porque si no hay ninguna incomodidad cuando usted mira televisión, cuando usted está en su teléfono y nada le incomoda. Déjeme decirle que usted tiene un problema, y está camino hacia la apatía que lo vuelve duro, y que endurece la mente y el corazón.

Es tan común hoy en día, en todo lo que vemos y todo lo que hacemos, en la mayoría de la palabra, sobre todo en el Nuevo Testamento. Hay algo que nos llama a nosotros, que nos advierte, porque la palabra de hoy nos está advirtiendo, que en el caminar. Porque esta palabra fue escrita para los que están en el camino y todos los escritores, sin excepción, cuando enumeran las obras de la carne y enumeran los peligros de la carne y del mundo para el cristiano. Lo primero es la inmoralidad, la inmoralidad sexual, porque eso desde antes y todavía hoy sigue afectando a la iglesia. No solo el mundo, la iglesia, la iglesia, y es que está en todos lados, en los comerciales, en todo, en la música, en la televisión, está en todo lo que nosotros. Ahora,¿hay alguna línea en nuestra mente? Porque muchas veces todo comienza de a poco, de manera inocente, inocente,¿no? Las cosas que pasan, hermano, no se pase la línea. Ponga una línea, no tiene líneas en su vida, no existen esas líneas en su vida, no se preocupe, vamos a hablar de algunas de ellas, rápido.

No le escriba a la esposa de otro, si usted tiene esposa o esposo no le escriba a otras mujeres o a otros hombres. No acepte solicitudes de hombres o de mujeres desconocidos, solo para estar viendo sus fotos. Eso es chisme, eso es lascivia, eso es lujuria, no pase esa línea. Y cuando le digo no le escriba a la esposa o a la esposa de otro, usted sabe lo que le estoy hablando, no es que no le va a saludar un hermano, sea prudente, sea prudente. Que por más que yo no sea mal pensado, yo puedo ser no mal pensado, usted tal vez no es mal pensado, pero el diablo es puerco. No se meta en esas cosas,no se meta en esos terrenos. No lo haga. ¿Por qué hay tanta inmoralidad en la iglesia? ¿Ah? A mí no me importa lo que esté pasando allá afuera en el mundo. ¿Qué es lo que estamos haciendo hoy para seguir derecho en el camino de la salvación? Hay que ser diligentes, hay que prestar atención, no se deje engañar por el diablo, no se meta en esos juegos, no piense que usted no va a caer, que nadie se puede meter con el diablo y salir bien de eso. Nadie. Porque como cantábamos ahorita, si Dios no está en mí, usted no se mete en esas cosas,usted no se mete en esa lucha. Jóvenes atiendan a la palabra del Señor, no estén coqueteando con todo mundo, no estén, holis y mandando cositas. No haga eso, ponga una línea de respeto, mujeres desen a respetar, hombres también desen a respetar, porque también a mujeres faltan el respeto. ¿Les incomoda esto? ¿Se siente incómodo allí donde está?

Hay que ser diligentes, el camino es muy angosto, el camino es muy estrecho y si usted se desvía un poquito, el diablo no va a jugar con usted vimos hace una semana, el diablo lo que busca es destruirlo. ¿Acaso no hemos visto eso? ¿No lo vemos en cada momento como el diablo destruye familias, destruye vidas? Porque le dieron espacio por un momento, hay que ser renovado en la mente. ¿Y qué hacemos nosotros? ¿Verdad? Porque no somos renovados en la mente. Mire, hermano, es que fíjese que yo soy de esas personas que no les gustan los, entonces en mi casa, cuando me peleo con mi doña. Mi doña está por acá, por eso la voy a voltear a ver. ¿Sabe? Cuando yo me peleo con mi esposa, ¿sabe qué hago? Mejor no le hablo, mejor dejo que pase, dice la palabra que hagamos eso? La Biblia, a mi me pueden decir un montón de cosas, me pueden dar un montón de consejos, pero qué dice la Biblia? De eso estamos hablando, el camino, hermano eso no tiene que ver con la salvación? Si hermano, claro que tiene que ver con la salvación, claro que sí, porque si usted no se habla con esa señora, dice la Biblia, como vas a traer tu ofrenda al altar si tienes algo en contra de alguien? Deja tu ofrenda allí, reconcíliate con esa persona y luego ve y trae la ofrenda al altar, hermano es que yo le invento, es que viera que difícil, busque consejería entonces, busque consejería entonces porque si no esas relaciones se van deteriorando y eso pasa no solo en las parejas, pasa con las amistades, pasa en el trabajo, cuando a uno el jefe ya lo empieza a molestar, uno ya está en el teléfono. Esto es loco, loco. Ya, rapidito.

La primera vez que lo regañan a uno en el trabajo, ¿verdad? Dice la Biblia, no dejen pasar los días sin que arreglen sus cosas enojados, ¿Por qué? Porque yo me pelié con mi doña en la noche. ¿Y sabe? Y en la mañana, y ella (Humm), y me voy al trabajo y sabe que en el trabajo, allí está el diablo, ahí está el diablo con tacones. Y con perfume chanel, “Hola tito, ¿cómo está?” Mal porque viera mi doña que no se que, “Uyy, yo no se como lo pueden tratar a usted así? Pobrecito bebé.” La mente, ser renovados en la mente, la palabra del Señor tiene todas esas cosas para nosotros. Desde eso tan grave hasta las cosas más sencillas en nuestra vida, para que permanezcamos derechos, para que no caigamos en la trampa del enemigo.

Otro peligro hermano,es que ahí está hablando de ser diligentes así que, obviamente el peligro es caer en la negligencia, en la pasividad, porque la negligencia trae como consecuencia el alejamiento de Cristo y de sus demandas. Como dice ahí el versículo número 1, regresemos ahí en Hebreos capítulo 2, verso 1. Mire que, dice allí que si nosotros no somos diligentes, nos vamos a deslizar,así, pero deslizar de a poco y deslizarse... cuando uno se desliza es porque a veces no se fijó, ¿verdad? Uno va caminando y tal vez está mojado, si uno se fija por donde va caminando, no se para allí y no se desliza. ¿Verdad? Entonces eso nos pasa, a veces pasa por accidente. ¿A quién le ha pasado allá en la esquina de abajo? ¿Verdad? Dislocarse la cadera porque uno se desliza. Alli no va.

Pero dice la Biblia, el ejemplo es que uno está allí y porque no se fija, se va deslizando. Pero de a poco. No es que ¡pum! De un solo, no se va deslizando de a poco y se va cayendo,¡Uy! Está liso, y poco, debería moverse hermano de allí para que no se deslice. La mayoría de los cristianos no salen de las iglesias por algo que pasa, ahorita pasó algo y se salió, no, es algo que ha ido pasando de a poco, de a poco. Algo que no va resolviendo, algo que no va prestando atención, algo que ha dado cabida en su vida y en su corazón, son cosas que vamos dando de a poco. Y mire, puede ser que ni lo saque de la iglesia, pero lo ha sacado del camino de la salvación, no importa si estamos aquí,lo importante es saber si estamos en el camino de la salvación. Porque esa es nuestra esperanza, y el propósito de esta palabra, hermano, no es meterle miedo de que si es salvo o no, que debería preguntárselo en este instante. El problema es que más bien tenemos miedo de otras cosas nosotros,en vez de estarnos preguntando, wow, ¿estaré hoy en el camino de la salvación?

Si viene el Señor, si me agarra la mototaxi allá abajo, estaré yo en el camino de la salvación? Pero no, nos preguntamos otras cosas, otras cosas, nuestro corazón late de miedo pero por otras cosas. Pero, esta palabra es segura porque fue dada por el mismo Cristo, miren el versículo 4. Allí habla de que fue el mismo Cristo, dando testimonio de esta palabra a través de milagros. ¿Quién dijo esta palabra? Cristo, procede directamente de Él. Se dio directamente de la boca de Él. Él dijo que vendría por nosotros y lo hará. Amén?. Él dijo que atendería nuestras peticiones, lo hará y Él dijo que estaría con nosotros hasta el fin del mundo, lo hará. Por lo tanto, estas palabras,haríamos bien nosotros en atender. El mismo que dijo que vendría por usted, es el mismo que está diciendo, preste atención, tenga cuidado.

Un granjero Incrédulo murió. Y ellos descubrieron en su testamento, que él había heredado su granja al diablo, en la corte no sabían exactamente qué hacer ¿Cómo le das una granja al diablo? Se decían ellos, finalmente el juez tomó una decisión, la mejor manera de llevar a cabo los deseos del fallecido, es permitir que a la granja le crezcan malas hierbas, que su suelo erosione y que la casa y el granero se pudran. En nuestra opinión la mejor manera de dejar algo al diablo es, no haciendo nada. Nosotros podemos dejar nuestras vidas también de la misma forma, haciendo nada, deslizándonos hacia donde sea que la corriente nos lleve. Haciendo nada, todo se cae, mire hermano, yo no quiero ser esas cosas que usted habló, yo nunca voy a caer en eso. No haga nada, mire una casa cuando no se hace nada, no yo no dañó las paredes, deje de limpiarlas por un tiempo, aunque no le haga nada. ¿Qué pasa con las cosas materiales? Así también en nuestra vida.

La mayoría de los cristianos no se deslizan de repente, es algo que va sucediendo lentamente. Se puede deslizar a cualquier corriente del mundo si no estamos anclados a algo. Así como el barco del hermano, verdad? Podía perder su rumbo,cuando un barco está en el muelle, tienen que ponerle un ancla, porque sabe? Ese camino, o sea el océano, se mueve solo y usted dice, no yo voy a dejar el barquito aquí, nadie me lo va a mover. El mar se lo va a mover y cuando usted vuelva a ver, se le fue, así es nuestra vida tiene que estar anclada, tiene que tener algo que la haga permanecer firme. Quiero terminar con Hebreos capítulo 6,más adelante, en el versículo 19, un versículo que es bien conocido por todos nosotros. Hebreos capítulo 6 verso 19 dice, “Tenemos como firme y segura ancla del alma, una esperanza que penetra hasta detrás de la cortina del santuario.” Tenemos un ancla y es una esperanza, la esperanza de verlo, la esperanza de que él va a volver. De encontrarnos con él, y hermano, eso puede ser hoy.

"Tenemos un ancla y es una esperanza, la esperanza de verlo, la esperanza de que él va a volver."

La gente dice, mi abuelo se murió, y no vino, y se murió peleando porque le dijeron que Cristo iba a venir y no vino. Mi papá también se murió esperando y no vino, no hermano, ellos ya están en la presencia de Dios dándole cuentas. Yo no sé si usted cree que un día va a morir o no va a morir? Hay gente que cree que algunos de nosotros no vamos a morir, sino que seremos esa generación que veremos la venida del Señor. Yo no lo sé, yo lo que sé, es que en cualquier momento me puedo encontrar con él. No importa si yo no veo eso, hoy por la tarde él me puede mandar a pedir mi alma, a pedirme cuentas. Así que yo tengo que asegurarme que hoy esté en ese camino, porque este camino es larguísimo, hasta allá, hasta allá y hay que caminar todos los días,todos los días, pero el día que el Señor diga, hasta aquí, ven. Inmediatamente yo soy trasladado de aquí hasta el final del camino, y allí tendré que darle cuentas a mi Señor. ¿Y sabe? Yo prefiero darle cuenta ahorita, prefiero ponerme a cuenta con Él, prefiero tener esas líneas en mi vida que me permitan seguir en el camino de Dios.