Muertos Para el Mundo y Vivos Para Cristo

Ronald Ayala

Image

Mateo 22:23
Ese mismo día los saduceos, que dicen que no hay resurrección, se acercaron y le plantearon un problema:..."

Mateo 22:29-31
Jesús contestó:

—Ustedes andan equivocados porque desconocen las Escrituras y el poder de Dios. En la resurrección, las personas no se casarán ni serán dadas en casamiento, sino que serán como los ángeles que están en el cielo. Pero en cuanto a la resurrección de los muertos, ¿no han leído lo que Dios les dijo a ustedes: “Yo soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob”? Él no es Dios de muertos, sino de vivos."

Hebreos 4:12
Sin duda, la palabra de Dios es viva, eficaz y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón."

Romanos 8:11
Y si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su Espíritu, que vive en ustedes."

Romanos 12:1
Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios."


Texto del sermón
Muertos Para el Mundo y Vivos Para Cristo
Sermón predicado por Ronald Ayala - Iglesia de Fe Unida, Honduras


Dios les bendiga, es bueno estar en la casa del Señor, Amén, más si Él está aquí Amén, más si Él nos acompaña, porque por eso venimos a la casa del Señor a encontrarnos con Él, qué sería de nosotros si vinieramos a la casa del Señor a adorarlo a Él y Él no estuviera ahí, bendito Dios, El es real y Él está donde lo invocan, Él está donde hay corazones que lo desean, amen. Hay corazones que están sedientos de Él por eso el otro día yo me fui mal y me fui un poco inquieto, el jueves que estábamos cantando tengo hambre de ti yo me decía, realmente Señor, tenemos hambre de ti? Realmente tu iglesia viene con deseos Señor, con hambre de ti? ¿Sabes? La palabra del Señor ha estado viniendo y nos ha estado hablando acerca de una nueva creación de una nueva humanidad, de ser un nuevo hombre, eso es lo que la palabra del Señor nos indica, que Él ha venido a hacer algo nuevo, un nuevo hombre, una nueva mujer, y eso es algo que en el nuevo testamento es bastante común, es un concepto vamos a llamarlo así, bastante común el nacer de nuevo, el ser una nueva creación, que Dios hace todas las cosas nuevas, que Dios nos ha traído de la muerte a la vida, y esas son las buenas noticias del Evangelio, que Dios dio a su Hijo por amor a nosotros para traernos de la muerte a la vida eterna, Cristo pagó el precio que nos condenaba a la muerte.

Pero hoy quiero preguntarles algo mis hermanos, ¿Usted cree que estamos vivos? Él ha pagado el precio para sacarnos, rescatarnos de la muerte para que usted y yo tengamos vida y vida eterna vida en abundancia, pero estamos vivos? ¿Estamos vivos en Cristo? Tenemos esa vida de Cristo, ¿hay vida en Cristo en nosotros? Pregúntele al que está al lado, ¿Está vivo? Ay dirá ¿Cómo que no estoy vivo? Sí aquí estoy ¿Cómo puede alguien no estar vivo? En Cristo porque no, porque venimos a la iglesia quiere decir que estamos vivos en Cristo, no porque alguien pueda decir que no hace tantas cosas malas como antes o porque ya no se junta con malas personas como antes lo hacía, estamos vivos, estamos atentos a su voz, aun cuando el enemigo está atacando, aun cuando los problemas están ahí, aun cuando las cosas se están poniendo difícil, estamos atentos a su voz? Somos capaces de escuchar la voz de nuestro amado, ¿estamos vivos? Ha resucitado a todo aquello que estaba muerto, toda aquella oscuridad que nos abarcaba.

Porque sabe algo hermano, El Señor está llamando todavía a su pueblo, a sus hijos a que se levanten. Él es Dios de vivos, Él es el Dios de la resurrección, Él levantó a su hijo de la tumba y ha prometido que nos levantará a nosotros también. Ese es el Evangelio de Cristo, el Evangelio que tiene poder de levantar al hombre, de resucitarlo, de sacarlo de la condición en la que está, ese es el evangelio de Dios, eso es estar vivo en Dios, aquel hombre que sale de la oscuridad, que sale de la muerte, que es rescatado ¿Cuántos de esos hay aquí? ¿O acaso todavía estamos vivos para el mundo? ¿Todavía escuchamos solamente el llamado del mundo? ¿Solamente eso? ¿Solamente lo que yo deseaba? Solamente las cosas que yo quería, mis sueños, mis deseos, todo, pero estamos muertos para el Señor, para todo lo que tiene que ver con Dios, para el llamado de Dios, el llamado de Dios. ¿Cuántos han respondido a eso? Hoy no quiero hablarle del llamado, pero si quiero decirle algo, Dios siempre llama de alguna manera u otra, Dios le llama pero somos usted y yo los que respondemos o no al llamado.

"Él es Dios de vivos, Él es el Dios de la resurrección, Él levantó a su hijo de la tumba y ha prometido que nos levantará a nosotros también."

A todo lo que vamos a hablar hoy, todo lo que vamos a ver en la palabra del Señor, Él habla, Él está hablando a su cuerpo, pero es usted y yo los que decidimos responder hacia eso o quedarnos de la misma manera. ¿Saben? Los hijos de Dios, dice la palabra que están llenos de vida, de una nueva vida, es una esperanza que nos levanta, que nos lleva a servir a Dios, esa esperanza nos lleva a servir a Dios a abandonar el mundo, pero hay una verdad que debemos entender como hemos estado hablando estas semanas y es que muchas veces todo esto puede ser solo conceptos, solo teoría, un hombre nuevo, una vida nueva, solo teoría y a veces sabemos las cosas pero no es lo mismo saber la palabra que vivir la palabra, no es lo mismo saber la teoría, saber las escrituras, que vivir a través de las escrituras, nunca es lo mismo y hemos estado hablando de esa nueva humanidad de la oración, pero hermano, mi oración es que esas cosas no se queden solo en conocimiento, que no solo se queden en la mente, que no se queden en teorías, porque podemos vivir en una religión muerta o usted puede decidir tener una relación con Dios vivo, con el Dios vivo, conocer cosas y tener conceptos, eso es tener una religión muerta y se lo voy a demostrar ahorita.

En el tiempo de Jesús había una gente muy estudiosa que sabía todo de la Biblia, pero vamos a ver si ellos tenían una relación con Dios o no, o simplemente tenían una religión muerta. Mateo 22:23, dice la palabra “Ese mismo día los saduceos, que decían que no hay resurrección, se le acercaron y le plantearon un problema:” Detengámonos ahí un momento, se le acercaron a Jesús dice, los saduceos, casi siempre hablamos de los fariseos, aquel grupo religioso verdad, que estaba en contra de Jesús en esa época, los saduceos eran otro grupo religioso, diferente, eran menos pero eran diferentes, porque eran de la élite de ese tiempo de la sociedad, ellos eran ricos, sabían mucho de la palabra, muchos eran muy influyentes en la política pero tenían algo diferente de los fariseos y es que ellos se relacionaban mucho con los romanos, se mezclaban mucho con los romanos y habían adoptado las culturas helénicas de ese tiempo o sea todo lo que había en ese tiempo ellos la adoptaban pero no les decían que no a nada. Sabían la palabra porque llegaron donde Jesús a plantearle un problema teológico, supuestamente para ponerle trampas al Señor Jesús, porque ellos sabían mucho de la Biblia, eran del grupo de los religiosos de ese momento, ¿Verdad? Y como dice ahí? Mire usted, eran de los que estudiaban mucho la Biblia pero no creían en la resurrección, no creían en las cosas sobrenaturales, no creían en la vida después de la muerte, no creían en nada, creían que todo era en esta vida, había que hacer lo que usted tenía que hacer en esta vida, porque ahí se terminaba todo.

Entonces vemos aquí un grupo de religiosos mezclados con la cultura de ese tiempo, con el mundo. Y hermano, eso no es diferente a lo que vivimos en este tiempo, no es diferente al cristianismo de ahora, que está mezclado con el mundo. Ese cristianismo que le dice a la gente, no importa, usted puede ser de Dios y puede estar en el mundo también, usted puede estar en la iglesia y hacer las cosas que el mundo hace, no importa, somos de Dios, somos religiosos, usted puede ser cristiano, no se preocupe por someter la carne, no se preocupe por obedecer, no se preocupe por seguir la voluntad de Dios, no sea tan fanático, no se preocupe por esas cosas, no se preocupe, la vida solo es una y hay que vivirla. Claro se les olvida la parte donde seremos juzgados por todo, toda persona estará de pie delante de Dios y será juzgada por cada una de sus acciones, pero no, no se preocupe, hay que vivir la vida y hay que hacer lo que tengamos que hacer en esta vida. Esa era la religión que esta gente tenía, es la religión que está hoy también, eso es religión, eso es religión, sentarse ahí y sentirse bien con lo que está haciendo con su vida, eso es religión, eso es religión. ¿Por qué? Porque el evangelio de Dios, el verdadero evangelio de Dios, es poder de Dios.

El evangelio de Dios, es poder de Dios para transformar la vida del hombre. El verdadero evangelio de Dios, es someter la carne a la obediencia, es someter la carne a la voluntad de Dios, es cuando el hombre ve la necesidad de ser transformado. ¡Eso es el evangelio de Dios! No sentirse bien como uno está, es cuando el hombre es iluminado y dice de repente por esa iluminación que el Señor le da, dice, Dios Santo necesito ser transformado, así como dice ahí en la Biblia. No sé por qué ahora lo deseo, lo necesito. Es aquel hombre que sabe que necesita ser lleno del Espíritu Santo, porque si no la oscuridad lo va a seguir abarcando.

"El evangelio de Dios, es poder de Dios para transformar la vida del hombre."

Todos los días necesitas ser lleno del Espíritu Santo, porque el cristianismo no es andar la Biblia, no es asistir a la iglesia y andar la Biblia y saber un par de versículos, cuando el Espíritu Santo de Dios llega al hombre, es el Espíritu Santo de Dios y tiene que haber una guerra ahí, tiene que haber una incomodidad constante en el hombre cuando el Espíritu Santo de Dios llega hacia él, como ese llamado que le está invitando, no lo está forzando, le está invitando y dice el apóstol Pablo, cuando ustedes escuchen al Espíritu Santo, no lo contriste, no lo entristezca, porque Él no lo va a obligar, usted tiene que decidir someter su carne, usted tiene que decidir entregarle algo, y ya lo vamos a ver más adelante. Jesús, miren a esta gente usted lo puede leer ahí en su casa en los versículos siguientes, le plantearon a Jesús un problema, mire que problema dice ahí, que no creían en la resurrección. ¿Verdad? Y vienen a Jesús a decirle, Jesús, tú sabes que la ley de Moisés dice, que si un hombre muere sin dejar descendencia, si un hombre muere sin haber tenido hijos, el hermano de este hombre se tiene que casar con su esposa para dejar descendencia para el que falleció. ¿Entendemos eso verdad? Un hombre tiene hermanos, y este hombre muere sin dejar hijos, entonces la ley dice que el hermano que le sigue, se case y tenga hijos con la esposa, pero estos hijos van a ser considerados descendencia del que murió. Pero ellos dicen, pero hay una historia, en el pueblo había siete hermanos, siete y el primero se casó con su mujer y murió sin dejar descendencia, entonces el segundo se casó con ella y también murió, luego se casó el tercero, el cuarto, el quinto, hasta los siete, hasta que murieron los siete, hasta que murió la esposa también, me parece que hay un factor en común ahí, ¿Verdad? Murieron los siete hombres sin dejar descendencia.

Y la pregunta es, ¿De quién va a ser esposa esta mujer en la resurrección? Miremos la respuesta del Señor Verso 29 “Jesús les contestó; Ustedes andan equivocados porque desconocen la escritura y el poder de Dios” en la resurrección las personas no se casarán, ojo, miren para acá, ustedes están equivocados, no conocen la palabra ni conocen el poder de Dios, porque la resurrección no se trata de casarse, porque la vida nueva no se trata de que si me voy a casar o no me voy a casar, no se trata de su trabajo, la vida nueva no se trata de su colegio, de su universidad, de sus estudios, de sus diplomas, la vida no se trata de eso, no se trata de, están preguntando y que iba a ser, amigos, ¿Ustedes me entienden eso? es su reino, esa es su mente, eso es lo que ustedes quieren, la vida no es eso, la vida nueva no se trata de esas cositas que ustedes quieren.

La gente cree que la vida nueva es llegar a la iglesia a decir ser cristiano y seguir con la vida de uno como si nada o sea de la misma manera, señor está equivocado, la vida nueva no se trata de eso, la resurrección no se trata de eso y yo quiero decirle algo, es literal cuando Jesús dice, la resurrección si, cuando nosotros fallezcamos, cuando usted cierre sus ojos, todo el hombre y mujer que muera será resucitado, el que muere en Cristo será resucitado, bueno y los que no también, para otra cosa.

Pero yo le digo hoy, todo el que tiene el Espíritu Santo es resucitado para una vida nueva aquí. Y el Señor le está diciendo están equivocados, esa vida nueva que ustedes dicen que tienen, una vida nueva no se trata de eso, no se trata de sus cosas, que la gente cree que va a venir a la iglesia y le va a decir, ah, ahora que soy cristiano el Señor me va a bendecir, esta es la vida nueva, ah verdad, vamos a ir a aquella conferencia donde nos den una activación financiera, ¿Verdad? Porque esa es la vida nueva, ¿verdad? Porque Dios, tú me prometiste un buen trabajo, eso es lo que Dios me prometió, me prometió, me prometió bendición, me prometió esto, ¡No! Dios te prometió que te iba a levantar de los muertos.

Eso es la vida, esa es la promesa más grande, que Dios te va a levantar de los muertos por eso estamos aquí, ese es el evangelio, no se equivoque, Dios va a hacer todo lo demás, como hablamos el jueves, Dios conoce nuestras peticiones, Él sabe lo que yo necesito pero Él va a dar vida nueva, amigos, no se equivoquen, ustedes están errados por no saber la palabra, ustedes están aquí y andan tras las cosas del mundo todavía y dicen que tienen vida nueva, no amigo, eso no es vida, pero ustedes, ¿están vivos? Dijo Juan el Bautista, es necesario que él crezca y que yo mengue, es necesario que él crezca y que yo disminuya, porque el rey, la vida se trata del reino de Dios, no de mi reino, la gente cree que viene a la iglesia y que Dios va a levantar su reino, que Dios va a levantar las cosas que usted está haciendo, ¡No!

Bendito Dios que nos permite trabajar en su reino, levantar su reino, trabajar para su reino y cuando el nacido de nuevo, el hijo de Dios trabaja para Dios, trabaja en el reino de Dios, Dios le da todo lo demás porque así lo dice, la escritura “Busca primero el reino de Dios y todo será añadido” todo lo tuyo será añadido, pero cuando yo quiero levantar mi reino y quiero que Dios levante mi reino, dijo Juan, es necesario que yo disminuya, que Él crezca, que se levante su reino en todo lo que hacemos, en todo, en mi vida es este que pide, eso le pasa al hombre cuando recibe vida, vida nueva.

Mira el versículo 31. “Pero en cuanto a la resurrección de los muertos. ¿No han leído lo que Dios les dijo a ustedes; “Yo soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob”. Él no es Dios de muertos, sino de vivos.” Él no es Dios de muertos, Él está nombrando unas personas que físicamente fallecieron, pero que no están muertos, ellos no están muertos por eso Él nombra sus nombres porque ellos no están muertos, dice, yo soy el Dios de ellos, Él es Dios de los vivos, Él sigue siendo Dios de los vivos. ¿Usted sabe cuánto desprecio hay por la vida en este tiempo?

En este mundo, desde la violencia hasta las leyes que se promueven para quitar la vida de forma legal, hasta los pensamientos que nos llenan, esas tribulaciones que llenan la mente de muchas personas, que la desilusionan de la vida, todas esas cosas, todas esas luchas, todo eso que atentan contra la vida y es relativamente entendible esa frustración.

Lo vemos cuando en la Biblia Marta y María están llorando porque su hermano ha fallecido, tienen dolor inevitable, lo amaban, su hermano acaba de fallecer por una enfermedad, así hay cosas en la vida, yo no sé qué pensamientos les estaban atribulando a ellas, como cualquiera de nosotros, ciertas dificultades ciertas cosas que hayan pasado atormentan la vida, y empiezan a decir cosas y aquellas mujeres estaban llorando y llorando, hasta que llegó la resurrección y le dijo, Señor si hubieras estado aquí ¿Acaso hay algo imposible para mi? ¿Hermano, acaso hay algo imposible para Dios? Si crees, le dijo a la mujer “Entonces verás la gloria de Dios” ¿Crees? Ya está escrito y usted sabe lo que pasó El Señor le dice, ¿Crees? ¿Crees? Y el Señor lo llamó de la oscuridad, mi oración hoy ha sido que el Señor pueda llamar, que el Señor lo pueda llamar, hay mucha gente en las iglesias sentadas, en las iglesias que Dios no los ha llamado, pero mi oración hoy hermano es, que Dios lo pueda llamar. Lázaro estaba de tres días ahí, pero cuando escuchó la voz de Dios salió de la oscuridad, salió de la oscuridad.

Es necesario conocer la escritura y el poder de Dios, Él le dice a los saduceos ustedes están fallando porque no conocen la escritura, no conocen la palabra y la palabra de Dios es poderosa, Amén. La palabra de Dios es poderosa. Hebreos 4:12. Es un versículo bastante conocido. Amén. Hebreos 4:12 “Ciertamente, la palabra de Dios ¿Es? Viva, ¿Qué es? Viva ¿Y? Poderosa, ¿La palabra de Dios es? Viva y entonces, ¿Qué trae la palabra de Dios? Si es vida, todo aquel que se llena de su palabra, ¿De qué se llena? De vida y de poder de Dios, la palabra de Dios es viva y poderosa y más cortante que cualquier espada de dos filos, penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta las médulas de los huesos y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón. ¡Aleluya!

La palabra de Dios es poderosa, es cortante, dice ahí que la palabra de Dios nos conoce, nos conoce, así por la palabra de Dios es tan increíble, por eso sabemos que fue inspirada por Dios, porque cualquier persona que lee la Biblia siente como que están hablando a uno mismo, parece que la escribieron para uno, como que me conoce el que la escribió, claro que lo conoce, porque es viva porque fue escrita en miles de años por más de 40 autores en varios idiomas, en tres continentes diferentes, pero el autor principal es uno solo y ese autor está vivo hoy, y su palabra está viva hoy y todo aquel que esté en oscuridad y esté sediento puede tomar del agua que sale de aquí y salir de esa oscuridad puede venir a la vida eterna.

No hay nada, no hay nada allá afuera, usted puede probar cualquier cosa allá afuera. Solo aquí hay fuente de agua de vida eterna, ahí nos encontramos con el Señor. Dice que es cortante como una espada, puede cortar lo que sea, lo que sea que lo esté atormentando, cualquier oscuridad que esté ahí, cualquier pensamiento, cualquier cosa que lo esté perturbando, la palabra de Dios la puede cortar, pero tiene que acercarse a ella, tiene que invitarla a la palabra de Dios, invítale, llénese de ella, coma esa palabra, llénese para que esa oscuridad se salga, para que todas esas cosas se vayan, es cortante como una espada de dos filos no hay nada que se pueda oponer hacia la palabra de Dios.

"Solo aquí hay fuente de agua de vida eterna, ahí nos encontramos con el Señor."

No hay nada que la palabra de Dios no conozca acerca de nosotros lo sabe todo y dice que nos juzga, ah hermano mío, ahora los cristianos ¿Verdad? Los que andan un pie aquí un pie allá, la moda es, nadie me puede juzgar, solo Dios me puede juzgar, hay un futbolista famoso que tenía eso tatuado, solo Dios me puede juzgar y yo le voy a decir algo, Dios lo va a juzgar. Pero el cristiano no tiene miedo a la muerte porque el cristiano es juzgado todos los días por la palabra de Dios. Así que el día que se presente al examen allá ya tiene su deber en hechos; hay de aquel que no fue juzgado, aquí porque será juzgado allá en el trono. La palabra nos juzga; usted tiene que ser juzgado todos los días por la palabra como decía el salmista, "Señor considero por la noche tus caminos mis caminos, me pongo a pensar en mis caminos, y la verdad necesito afianzar mis pasos en tu palabr." Porque usted tenga los años que tenga y haga lo que haga en la iglesia no significa que debemos parar, más bien debemos continuar siendo juzgados por la palabra de Dios, no hay nada que la palabra no pueda ver, juzgar o cortar de nuestras vidas, el enemigo siempre vendrá con sus trampas y sus mentiras, siempre vendrá con pensamientos, siempre habrá situaciones difíciles. De hecho en los salmos tres cuartas partes de los salmos casi son peticiones, son ruegos por tribulaciones, por cosas difíciles que están pasando los salmistas, los diferentes salmistas que escribieron por las dificultades, por las cosas, "por mis enemigos me persiguen, Señor mi pensamiento, estoy atribulado, estoy angustiado, ustedes." los salmos están llenos de eso, pero también está lleno de la respuesta de Dios a esas peticiones y.

¿Sabe que pasa cuando viene la respuesta de Dios? El hombre recibe consejo y entonces, de repente el salmo parece que es otro, parece que es otro el que está escribiendo, pero entonces dice, tu palabra vino a mi, entonces encontré Señor, allá en la intimidad entonces Señor, fui a tu casa padre y me encontré contigo y ahora te puedo alabar y ahora Señor mis enemigos me siguen persiguiendo, pero mi alma te alaba y ahora te adoraré y llevaré sacrificios delante de ti Señor, parece que es otra persona, parece algo entró aquel hombre estaba abatido, estaba siendo consumido pero algo entró, entró aquel aliento de vida y de repente se levantó y dijo y ¿Sabes qué haré Señor? Te adoraré, te adoraré, por eso los salmos son tan increíbles, porque hombres abatidos se levantan cuando son llenos del Espíritu de Dios y dicen, pero ahora te adoraré Señor, ahora te adoraré, y eso es lo que le pasa al hombre cuando están llenos del Espíritu Santo de Dios.

Romano 8:11 Esta es la promesa que el Señor nos ha hecho. Romano 8:11 Aquí está enfrente si no lo tiene, dice “Y el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los muertos vive en ustedes”¿Dónde vive? En nosotros “El Espíritu de aquel que levantó de entre los muertos vive en ustedes” El mismo que levantó a Cristo de entre los muertos también da la vida a sus cuerpos mortales por medio de su Espíritu que vive en ustedes ¿Y para qué le va a dar vida? ¿Para qué es ese espíritu? ¿Para qué lo va a resucitar? ¿Para ir a buscar su reino? ¿Para ir a buscar sus cosas?

El espíritu de Dios busca lo que es de Dios, no se engañen dice la Biblia, hay muchos espíritus y hay que probarlos todos. El Espíritu de Dios busca las cosas que son de Dios, hay gente, a mí me pregunta la gente, imagínense y eso que no tenemos tantas reuniones ¿Y por qué tantas reuniones hermano? ¿Tantas? Y es que usted come dos veces a la semana, usted mira a su hijo dos veces a la semana, una vez a la semana, si vive en su casa, nadie le tiene que estar diciendo a usted que coma a menos que esté enfermo, es algo que el hombre busca cuando el hombre está lleno del Espíritu de Dios, búsca lo de Dios sin excusa. Amén, sin excusa buscan lo de Dios, porque quiere de Dios y entonces ahí si podemos cantar, tengo hambre de ti de verdad, tengo hambre de ti Señor, necesito de ti Señor, el Espíritu Santo viene a convencer al hombre.

En Juan 16 dice que el Espíritu Santo es el Espíritu de la verdad, viene a convencer al hombre de su pecado, ponga atención a esta palabra convencimiento ¿Está usted convencido? ¿Está usted convencido? Pregúntele a quien tiene al lado ¿Está usted convencido? Le respondieron o lo preguntan y no tienen respuesta, estar convencido, cuando está convencido nadie le tiene que decir, nadie, no se necesita hacer tesoros en esta tierra porque está convencido que va para el cielo ¿Está convencido? Si está convencido dice la palabra, haga tesoros en el cielo, hermano yo voy para el cielo pero por si la duda usted sabe, ¿Está convencido? Muchos son hábiles, muchas personas tienen muchas habilidades en todo, en el mundo, en su trabajo, en la escuela, en todas las cosas, pero cuando llegan a la casa de Dios.

Están vivos para el mundo y en la casa de Dios como que faltará algo, falta algo, yo les he comentado en otras ocasiones hace muchos años estaba haciendo un estudio de mercado para una empresa, así que yo estaba con mi ropita, mi corbatita y todo con mis apuntes haciendo un trabajo muy importante supuestamente y estaba en una oficina, estaba en un lugar que daba pude ver hacia afuera en la calle lo que estaba sucediendo porque había una puerta muy grande y en la calle frente a mí había un hombre predicando en la calle, un parlantito y un micrófono ahí y nadie le prestaba atención y la gente pasaba de un lado para otro y nadie lo escuchaba y me quedé parado frente a aquello y me miré, miré mis apuntes y dije, eso es importante, eso sí es importante.

Hay cosas básicas, necesidades básicas en la vida y luego, hay cosas importantes, ¿Tenemos esas prioridades bien definidas nosotros?. Es difícil, hasta que el Espíritu Santo viene ¿Cómo puedo saber yo?

Quiero terminar con esto, Romanos 12:1, Romanos 12:1 “Por lo tanto hermanos tomando en cuenta la misericordia de Dios les ruego que cada uno de ustedes en adoración espiritual ofrezca, ¿El que? Su cuerpo como sacrificio vivo ¿Cómo debe estar ese sacrificio? Vivo, recuerda usted que en el viejo testamento había que llevar sacrificios ¿Y cómo debían estar esas ofrendas que se llevaban al Señor? Vivos, nadie llevaba animales muertos, todos los animales se llevaban vivos al altar, todo sacrificio que se trae al altar, sacrificio vivo y ahora dice pablo ya esas cosas ya pasaron, el sacrificio que acepta Dios es y aun sigue siendo un sacrificio vivo, pero ahora es tu cuerpo, ¿Es tu cuerpo como? Como como voy a ofrecer verdad, se imagina aquí no cabemos en este púlpito, pero lo cierto es que nosotros nos sacrificamos por las cosas que queremos, vamos a poner la palabra, a lo que obedecemos si nos sacrificamos por lo que queremos, si usted quiere más dinero se sacrifica más, más trabaja más fines de semana, más horas, sacrifica su tiempo, su cuerpo, el tiempo que pasa con su familia, horas de descanso, lo sacrifica si o no por tener más si usted quiere, que mes estamos ya agosto ya se le pasó.

Pero viene el feriado morazánico, si usted quiere ir a la playa ya se está sacrificando, ya dejó los chicharrones, se levanta temprano a correr, ahora anda en modo fitness, de nuevo un sacrificio del cuerpo todo es así, El Señor le dice, tú le llevas sacrificios al mundo, yo quiero sacrificios también, sacrificios vivos, sacrificios vivos entonces a mí, que no me diga hermano, es que vengo cansado del trabajo, que esto y que el otro, igual se va a jugar fútbol, igual se sienta a ver novelas, igual se sienta a ver películas de horas, con el mismo cansancio quiero sacrificios vivos, vivos, carne quemada en el altar dice el Señor, esa es la verdadera adoración a Dios, no el cantar, no el saltar que está bueno que lo hacemos, bendito Dios que no permite hacer eso, pero la verdadera adoración, carne quemada, carne ofrecida cuando tiene oportunidades de hacer lo que no debe de hacer y dice no, cuando viene la tentación, cuando viene la oportunidad y decir no, sacrificio vivo, mantenerse íntegro sacrificio vivo, esa es verdadera adoración, no solo es levantar las manos, no es cantar. La verdadera adoración es la santidad delante del Señor. Ofréceme sacrificio vivo y eso pasa cuando el Espíritu Santo llena al hombre porque solos no podemos. ¿Qué tipo de sacrificio le hemos estado trayendo al Señor?

"La verdadera adoración es la santidad delante del Señor."

No se trata de leer la Biblia, de ir a la iglesia o de hacer cosas, se trata de despertar, de oír la voz del Señor, que alguien hoy, pueda ver que alguien hoy pueda sentir el llamado del Señor y decir, Señor yo quiero, claro que yo quiero Señor, yo quiero despertar, yo quiero apartarme de las tinieblas Señor, yo quiero que tú me resucites con tu poder Padre Santo, yo quiero seguirte Señor, yo quiero dejar esta vida, no puedo pero yo quiero seguirte Señor, yo quiero seguirte Señor, hasta el final de mi día quiero seguirte Señor, dame de tu Espíritu Santo, dámelo, dámelo de eso habla esa canción tengo hambre, tengo necesidad de ti, así que no es que ah bueno dámelo tengo necesidad, dámelo hoy, que si no me lo das hoy otro día más que sigo en la oscuridad, otro día más que sigo en la tumba Señor, El Señor está aquí y Él es el Dios de los vivos y Él es el Dios de la resurrección. Amén, eres el Dios de los vivos, el Dios que sigue llamando a sus hijos Aleluya.